Los padres de Lola Chomnalez, la adolescente asesinada en una playa uruguaya cuando vacacionaba junto a su madrina, volvieron a pedir "justicia" a casi un año del crimen y calificaron a la investigación realizada en Uruguay como "un chiste macabro".
"No hicieron nada. La investigación es un chiste macabro, creo que nos están tomando el pelo. No queremos poner adjetivos calificativos. Ojalá que hagan eso que no hicieron en un primer momento. Pero no lo creo", señaló Diego Chomnalez, padre de la menor de edad asesinada el 26 de diciembre de 2014.

En una entrevista con el diario Clarín, los padres de la adolescente de 15 años reforzaron su pedido de justicia por la muerte de su hija: "A Lola no nos la devuelve nadie. Al menos pedimos que se sepa la verdad", insistió su padre.

Durante la investigación la policía uruguaya detuvo a unos 15 sospechosos, entre ellos el marido de su madrina, el chef Hernán Tuzinkevich, pero todos fueron liberados por falta de pruebas y el crimen quedó sin resolver.

"La seguidilla de detenciones fue ridícula", opinó su madre, Adriana Belmonte, quien lamentó que a un año del crimen "no hay datos, no hay nada certero".

"El fiscal no nos atiende el teléfono, no nos sentimos acompañados. Es para volverse locos", se quejó a la vez que confesó: "A veces llego a pensar que algo nos ocultan. Ponete en mi cabeza, que piensa y maquina y maquina".

El matrimonio insistió con reclamo de justicia: "Queremos conseguir paz. No la tenemos ni la vamos a tener hasta que no sepamos quién mató a Lola y se haga justicia".

"Deseo claridad y justicia para los magistrados. Justicia sobre todo. Lola merece justicia. Y nosotros merecemos estar aliviados", enfatizó Adriana.

El cuerpo de Lola Chomnalez fue hallado el 30 de diciembre de 2014, algo más de dos días después de su desaparición, semienterrado en una playa entre los balnearios de Valizas y Aguas Dulces.

El cadáver apareció a tres kilómetros de la casa de Valizas donde se hospedaba junto a la familia de su madrina.