Un vagabundo encontró el cadáver de Ludmila Ayelén Bazán, de 23 años, en un basural. La joven había abandonado su casa el domingo por la noche para encontrarse con un hombre.
Cerca de las 17 de ayer, Ludmila Ayelén Bazán (23), madre de una nena de siete años fue encontrada sin vida, con un profundo corte en el cuello.

Según informaron fuentes de la Comisaría Junín Segunda, en cuya jurisdicción fue hallado el cuerpo, al diario local Democracia, todo apuntaría a que se trató de un homicidio.

El cuerpo de Bazán fue hallado a media tarde por un indigente que fue a buscar residuos a un basural ubicado detrás del complejo de la Sociedad Italiana, sobre un camino vecinal, a pocos metros del Parque Industrial, cerca de las vías en desuso que llevaban a Agustín Roca años atrás.

LA JOVEN HABÍA ABANDONADO SU CASA

Enseguida el hombre alertó a personal policial y se montó un amplio operativo, determinándose tras las primeras investigaciones que Ludmila se había ausentado de la casa en la que vivía junto a su madre y su hijita, cerca de las 21 horas del domingo, a bordo de una motocicleta de su propiedad, que no fue recuperada hasta el momento.

Aparentemente, Bazán tenía una cita con un hombre y no regresó a su hogar. Por eso su familia había radicado una denuncia, caratulada inicialmente como "averiguación de paradero", hasta que algunas horas después se halló su cuerpo, a un costado de un camino rural entre Junín y Agustín Roca,, entre unos pajonales del mencionado.

Comanda la investigación el fiscal de turno del Departamental Judicial Junín, Dr. Sergio Manuel Terrón, quien ordenó a los encargados de las tareas investigativas una serie de medidas procesales concretas, entre las que se incluyeron allanamientos, y que el episodio sea recaratulado como "homicidio".