El arquero Agustín Orión estalló de bronca tras la derrota por goleada ante San Lorenzo y una vez en el vestuario gritó: "somos una máquina de perder finales" y a continuación disparó un "nos hacen un gol y nos comemos cuatro, qué carajo nos pasa".
Los gritos de Orión coincidieron con la entrada al vestuario del entrenador Rodolfo Arruabarrena tras atender al periodismo. Además, el propio Carlos Tevez ratificó luego en diálogo con la prensa que la autocrítica existió, y hasta intentó desligarse de algunos dichos manifestando: "Desde que estoy es la primera final que pierdo".

El arquero xeneize remató su autocrítica con una lapidario: "somos los pelotudos de siempre", que se escuchó nítido en la zona contigua al vestuario boquense en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.

Cabe recordar que, hace apenas algunos días, luego de la segunda derrota en el verano ante River, Tevez y Orion ya habían cruzado algunas palabras fuertes también en el vestuario, en una discusión en la que tuvo que intervenir personal de seguridad para que no pase a mayores.

El delicado momento futbolístico del equipo que dirige Arruabarrena y la seguidilla de derrotas en los compromisos estivales, sumado al flojo debut en el torneo y a esta paliza sufrida en Córdoba sacaron a la luz las diferencias que ya existían entre el delantero y el arquero.
Sin ir más lejos, hace pocos meses, previo a la consagración de Boca en el torneo de Primera División, Tevez había dado la nota al quejarse por las constantes expulsiones de sus compañeros. "Tenemos que crecer, no podemos jugar estos partidos así y terminar con dos jugadores menos", había dicho luego de la derrota ante Racing en el Cilindro en la que Daniel Díaz y Cristian Erbes habían visto la roja.
Estas palabras no habrían caído bien en gran parte del plantel y fue Orion el que salió al cruce del Apache en la intimidad del vestuario xeneize. En aquella ocasión, el arquero negó una pelea, pero admitió un "cruce de palabras" con el ídolo. Luego llegó el título, los festejos y todo pareció quedar en el olvido, pero no.
La dura derrota ante San Lorenzo caló hondo en el plantel boquense y las próximas horas serán decisivas para la continuidad de Arruabarrena y para la conformación del equipo el próximo domingo ante Atlético Tucumán por el Campeonato de Primera División 2016.