Con 115 votos a favor, el secretario general de la UEFA venció al jeque bareiní Salman bin Ebrahim al Khalifa, que obtuvo 88 votos. Su mandato comienza al finalizar el congeso y será de tres años.
El suizo Gianni Infantino, secretario general de la UEFA, es el nuevo presidente de la FIFA, tras ganar las elecciones celebradas este viernes durante el Congreso Extraordinario de la FIFA celebrado en Zúrich.

Infantino (115 votos) se impuso en la segunda votación al jeque bareiní Salman bin Ebrahim al Khalifa (88), al Príncipe Alí (4) y a Jerome Champagne que no obtuvo voto alguno. Su mandato será de tres años, hasta 2019, y comienza a la conclusión de este Congreso.

El candidato que presentó la UEFA se convierte en el noveno presidente de la institución y en el sucesor de Blatter, tan sólo nueve meses después de que éste obtuviese su quinta reelección.

La elección, casi seis horas después de que el Congreso aprobase "de forma íntegra" los cambios propuestos por el Comité de Reformas, impone al nuevo presidente la tarea de liderar la renovación de una institución que necesita de forma urgente limpiar su imagen para evitar la fuga de patrocinadores.

De la importancia de una votación que se preveía incierta hasta el final hablaron los movimientos que hicieron los candidatos favoritos hasta el último minuto.

Si la víspera tanto Al Khalifa como Infantino salieron "de gira" por las reuniones de todas las confederaciones para convencer a los indecisos, en la mañana de la elección no se quiso dejar nada al azar.

En previsión de manifestaciones de grupos de derechos humanos, que han denunciado la presencia de el jeque Salman en el comité que identificó a 15 deportistas participantes en las manifestaciones de 2011, un reducido número de "aficionados" con pancartas perfectamente compuestas con la misma foto del candidato árabe, lanzaron mensajes a favor del bareiní, en los instantes previos.

A estos los reemplazó, posteriormente, un grupúsculo de poco menos de una decena de opositores al régimen bareiní que exhibieron pancartas con las fotos de los torturados,, mientras gritaban: "Salman, dictador".

Luego, durante el Congreso, la decisión de quitarle el voto a Kuwait e Indonesia, dos federaciones asiáticas suspendidas por injerencias gubernamentales, -que supuestamente debían apoyar a Al Khalifa-, provocó la protesta de Jordania y Emiratos árabes que pidieron, sin éxito, que se votase esa inhabilitación.

No era una cuestión menor, porque reducía a 104 votos la mayoría simple con la que uno de los candidatos debía imponerse en la última ronda.

Durante el turno de alocución de los candidatos, no hubo sorpresas con el Príncipe Alí y Jerome Champagne, que no variaron el discurso expuesto durante su campaña.

Al Khalifa atacó directamente a su máximo rival, Infantino, a quien sin nombrar le acusó de prometer imposibles dada la situación financiera de la FIFA. "No voy a hipotecar la FIFA para conseguir votos", dijo.