El juez Comunitario de Bernardo de Irigoyen, Raúl Bonansea, sufrió en carne propia el asalto, cuando los ladrones ingresaron a su despacho. "Se robaron aproximadamente 260 mil pesos", contó este sábado a Radio 10.
Una banda armada copó este viernes la pequeña localidad santafesina de Bernardo de Irigoyen, donde irrumpió en la comisaría y redujo a los policías y luego asaltó la intendencia, la sucursal local del banco de Santa Fe, la del Correo Argentino y el despacho del Juez Comunitario, Raúl Bonacea.
En diálogo con el programa "Séptimo Día" que conduce Daniela Ballester por Radio 10, el magistrado dio detalles de los hechos. "Me dijeron que eran un grupo comando de Villa María. No tenían acento cordobés", afirmó.
Asimismo, informó que "robaron 260 mil pesos aproximadamente, lo que no era mucha plata para seis personas". "Robaron armas de la comisaría", agregó y contó que cuando asaltaron su despacho "estaba encerrado en el baño y escuchaba golpes y portazos". "Eran las 9 de la mañana y yo estaba en mi despacho cuando entró una persona armada", agregó.

También, explicó que para detenerlos "se hizo un operativo cerrojo, no tenían muchos lugares de escape".
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Fuentes judiciales y policiales informaron que el hecho se inició cerca de las 9.30 en esa localidad rural ubicada a 97 kilómetros al noroeste de Rosario, de donde al menos seis delincuentes robaron unos 250.000 pesos, aunque dos de ellos fueron detenidos.

El raid comenzó con el copamiento de la comisaría, donde los delincuentes irrumpieron y sorprendieron los policías de guardia, a quienes redujeron y encerraron en los calabozos.

Luego, la banda se trasladó a la sede municipal local, donde amenazó a los empleados y al Jefe Comunal Jorge Raúl Carcavilla, a quien le aplicaron un golpe con la culata de un arma.

Tras ello, los asaltantes redujeron a la tesorera y robaron el dinero que había en las cajas recaudadoras de servicios e impuestos.

Posteriormente se dirigieron a la sucursal del Banco de Santa Fe y a la sucursal del Correo Argentino, donde también redujeron a los empleados y robaron el dinero de las cajas. Finalmente, los delincuentes asaltaron el despacho de Bonacea.