La jueza de instrucción Fabiana Palmaghini ordenó realizar una medida denominada "autopsia psicológica" sobre el fallecido fiscal Alberto Nisman, como complemento del nuevo estudio encargado a la junta médica integradora y que realizará expertos de la Gendarmería Nacional.
Fuentes judiciales confirmaron que la jueza ordenó la "autopsia psicológica" a pedido de los abogados querellantes que representan a las hijas de Nisman. La medida fue recomendada además por la Gendarmería.

La ex mujer de Nisman, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, cuestionó varias veces que no se haya hecho una pericia psicológica del fiscal hasta ahora. Sin embargo, el perito psiquiatra Ricardo Risso a quien ella había contratado renunció, porque según explicó, no estaban dadas las condiciones para poder hacer ese estudio, que requiere los testimonios de las personas cercanas al fiscal, que difícilmente hablen con libertad ante un caso de tanta exposición.

La autopsia psicológica, medida que suele ser muy importante en las investigaciones por muerte dudosa, apunta a determinar las circunstancias en que se encontraba Nisman antes de morir.

El objetivo de una "autopsia psicológica" es reconstruir el estado mental de quien falleció y trazar su perfil psicológico.

Según expertos consultados por minutouno.com, el estudio consiste en un estudio retrospectivo de la víctima, una evaluación de la conducta, personalidad y estado emocional previos a la muerte de una persona, en aquellos casos en los que se ignora la causa de la muerte.

Es uno de los estudios que la fiscal Viviana Fein tenía previsto ordenar desde el inicio del caso, pero que todavía no fue dispuesto. La querella reclamó que se haga y que participe su perito de parte, el psiquiatra Ricardo Risso, a quien designaron en el expediente, pero que luego renunció.

Fuentes judiciales confiaron que expertos de Gendarmería aportaron a la jueza detalles sobre experiencias en materia de "autopsias psicológicas", que indican que esa pericia debe realizarse en un lapso mínimo posterior a los 6 meses de la muerte y uno máximo que no pase los 18 meses.