El delantero de Boca, Daniel Osvaldo, trabajó de manera diferenciada en el entrenamiento del plantel en el complejo Pedro Pompilio, pero desde el club negaron que exista lesión alguna.
El delantero, que reapareció el pasado domingo ante Lanús, había sido sometido, como el resto del plantel, a una fuerte exigencia física durante los días martes y miércoles, por lo que se prefirió preservarlo y que trabaje en kinesiología.

Desde su regreso a Boca a comienzos de año, Osvaldo sufrió primero un desgarro y después una fractura en un dedo del pie, por lo que sólo jugó cinco partidos: un amistoso ante River Plate, con San Lorenzo de Almagro por la Supercopa Argentina y con Atlético Tucumán, San Martín de San Juan y Lanús por el campeonato.

Había estado fuera de competencia desde el 17 de febrero, día de la victoria sobre San Martín en San Juan, hasta el 20 de marzo, en que Boca cayó frente a Lanús.

Por otra parte, Daniel Díaz, que no juega desde el 10 de marzo, frente a Bolívar, por una contractura de isquiotibial izquierdo y que el miércoles había desarrollado toda la rutina física a la par de la mayoría de sus compañeros, hoy trabajó de manera diferenciada. La evolución del defensor es satisfactoria, aunque no se quieren acelerar los tiempos de su recuperación pero se mantiene la expectativa de que pueda reaparecer el 2 de abril frente a Atlético de Rafaela.

En cuanto a Gino Peruzzi, operado de pubalgia el 14 de marzo, volvió a desarrollar sesiones de trote, calzando zapatillas, por el perímetro de la cancha principal del complejo Pedro Pompilio. El lateral jugó por última vez el 10 de febrero, frente a San Lorenzo y se estima que en el término de un mes, aproximadamente, podría estar a disposición del cuerpo técnico.

La mayor parte del plantel, después de la entrada en calor, llevó a cabo ejercicios de definición y posteriormente se pasó a una sesión de fútbol en espacios reducidos, en la que la premisa fue jugar por abajo. Guillermo Barros Schelotto, muy activo y enérgico en los días previos, durante el reducido se quedó a un costado, observando y la voz cantante la llevó su hermano Gustavo.