Es en el marco de un paquete de proyectos que modificará el sistema electoral y que el Ejecutivo espera tener vigente para los comicios legislativos del año próximo.
Con ese objetivo, inició conversaciones -que se profundizarán esta semana- con los presidentes de los 42 partidos nacionales del país, con quienes analizarán aspectos de los nuevos instrumentos políticos, que empezarán a debatirse en el Parlamento después de que se apruebe la ley de Acceso a la Información Pública.

El secretario de Asuntos Políticos de la Nación, Adrián Pérez, adelantó que el gobierno quiere implementar la "boleta única digital, terminar con los sistemas distorsivos, como las colectoras, e incorporar nuevas tecnologías y cuerpos informáticos de control a la justicia y al Estado para auditar mejor los procesos electorales".

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La administración de Mauricio Macri, que también intercambió ideas con la Cámara Nacional Electoral, "ya tiene varios borradores terminados" que presentará a las autoridades partidarias a partir de esta semana y que quedarán materializados en proyectos legislativos, que el Ejecutivo enviará al Parlamento a principios de mayo.

Simplificar los calendarios electorales de todo el país, establecer la obligatoriedad del debate presidencial, regular el uso de la cadena nacional de los jefes de Estado durante la campaña, incorporar sanciones para violaciones a normas electorales son otros de los ejes que estarán contenidos en las iniciativas.

Podría quedar para una segunda etapa de reformas la creación de un organismo autónomo que se encargue de monitorear el proceso electoral. "Todavía no está definido un criterio sobre eso; estamos construyendo consensos", se atajó Pérez.

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El funcionario defendió la incorporación para los próximos comicios de la boleta única digital -que igualmente será impresa en papel al momento de votar-, explicó que se hará una implementación gradual hacia el 2019, a medida que se hagan acuerdos con las provincias, y pronosticó que constituirá "un aporte en términos de transparencia y agilidad" para las votaciones.

La boleta única tendrá una instancia electrónica, cuando el votante marque su preferencia electoral en la máquina, y otra en papel, en el momento en que se imprime la boleta elegida. De esa forma, el ciudadano "controla lo que votó" y permite a futuro la realización de un conteo manual de votos (post escrutinio provisorio o definitivo), si así fuera necesario.