Sin estadísticas oficiales sobre pobreza e indigencia, la percepción de los voluntarios que cada noche asisten con un plato de comida y abrigo a los sectores más vulnerables es unánime: cada vez son más. La devaluación, los tarifazos, la eliminación de las retenciones y de los controles, junto a la inflación y la caída del poder adquisitivo del salario explican este veloz deterioro socio económico.
"La pobreza no comenzó el 10 de diciembre" se excusó días atrás la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, e insistió, en sintonía con el discurso de la alianza Cambiemos, que el camino hacia "la pobreza cero requiere bases consistentes, no de mentiras". Lejos de acercarse a la tan declamada pobreza cero, el camino emprendido por el gobierno que encabeza Mauricio Macri por el momento parece ir en sentido contrario.

Sin estadísticas oficiales sobre pobreza e indigencia en que basarse, la experiencia directa de las agrupaciones civiles que asisten cada noche con un plato de comida a los sectores más vulnerables de la sociedad ratifica aquello que desde el gobierno se pretende disimular: las políticas implementadas desde el cambio de gestión lejos de reducir la pobreza, la incrementó.

Así se desprende también del último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, que alertó que entre diciembre de 2015 y abril de este año al menos de 350 mil personas cayeron por debajo de la línea de la indigencia (más de 2,3 millones de argentinos estarían en esta situación) mientras que aproximadamente 1,4 millón cayó en apenas cuatro meses por debajo de la línea de la pobreza. Casi 13 millones de personas se encontrarían en esta situación, es decir el cerca del 34,5% de la población, 15 puntos porcentuales más que en diciembre cuando se ubicaba, también según la UCA, en el 29%.

El veloz deterioro socio económico tiene su explicación a la hora de revisar las decisiones en política macroeconómica impulsada desde el gobierno nacional. Por lo menos así lo entiende Andrés Asiain, Director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).

"No hay estadísticas, sólo estimaciones acerca de cómo pudo haber evolucionado la pobreza. Lo que podemos medir es más por evolución de ingresos e inflación y estimamos que en el primer semestre del año más de un millón de personas cayó en la pobreza por el deterioro de sus ingresos" explicó Asiain en diálogo con minutouno.com.

Y sigue: "Nosotros calculamos que desde que asumió el gobierno de Macri en diciembre pasado la inflación acumula un 31%. Si tenemos en cuenta, por ejemplo, que las jubilaciones y la AUH subieron sólo un 15%, bueno, ahí tenés una pérdida de poder adquisitivo muy importante entre sectores postergados".

Asiain: "Estimamos que en el primer semestre del año más de un millón de personas cayó en la pobreza por el deterioro de sus ingresos"

A la hora de repasar las medidas que más impulsaron el crecimiento de la pobreza y la indigencia, Asian destaca "en primer orden la brusca devaluación y los tarifazos y en un segundo orden la baja de las retenciones y la desarticulación de la Secretaría de Comercio".

El referente del CESO explicó además que la desarticulación de la Secretaria de Comercio posibilitó "este fabuloso nivel de remarcación de los supermercados, todas las subas se trasladaron de manera directa a los precios. Hubo vía libre para remarcar".

En la misma línea, el referente de Unidad Popular y del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), Claudio Lozano, aseguró que en "los supuestos excesos de la gestión anterior han sido sustituidos por un nuevo tipo de excesos. El aumento de la desocupación, la indigencia, la pobreza y en simultáneo el incremento de la rentabilidad empresarial".

De acuerdo con un informe del IPyPP los salarios e ingresos fijos se derrumbaron un 14,1% en términos reales en los primeros cuatro meses de este año. Junto a la alta inflación y el aumento del desempleo, cerca de 300 mil personas habrían caído en esta primera parte del año debajo de la línea de indigencia, alcanzando a cerca del 8,9% de la población, mientras que cerca de un millón habría caído en la pobreza (alrededor del 36% de los argentinos).

Lozano: "Los supuestos excesos de la gestión anterior fueron sustituido por un nuevo tipo de excesos: aumento de la desocupación, la indigencia y pobreza"

Entre las razones que explican el crecimiento de la pobreza e indigencia Lozano destaca la devaluación (que llegó a niveles del 60%), la eliminación de las retenciones a los principales productos de la canasta familiar, el aumento del 120% de piso en los precios de referencia de la canasta familiar y los tarifazos en los servicios públicos.

En tanto, para el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Centro CIFRA) "en los primeros cuatro meses del año hubo una fuerte erosión del poder adquisitivo del salario". Dicha caída, entre noviembre del año pasado y marzo éste se ubica, según CIFRA, en el 12,1%.

De acuerdo con el último informe de coyuntura de CIFRA, la caída del poder adquisitivo del salario "es un aspecto clave para la nueva política económica dado que, en su concepción, existe sobreexpansión del consumo y por lo tanto se deben reducir los salarios reales y el nivel de empleo".

Días atrás el ex presidente del Banco Central y economista de la alianza Cambiemos, Javier González Fraga, pareció sincerar esta idea al advertir que el anterior modelo económico "había hecho creer al empleado medio que podía comprar celulares, plasmas y viajar al exterior". Idea que ratificó la vicepresidenta Gabriela Michetti quien este lunes aseguró que "les hicieron creer que podían vivir de esa manera eternamente".

En tanto desde la Iglesia Católica advirtieron días atrás que, a través de Cáritas, abrirán 25 nuevos comedores porque "existe mayor necesidad". Así planteado el escenario en el día a día, lejos de las estadísticas siempre lábiles y cuestionables, la bandera de la Pobreza Cero enarbolada una y otra vez por los principales referentes del gobierno nacional no es hasta el momento más que una expresión de deseo que la realidad, impertérrita, se encarga obstinadamente en desmentir más allá de los discursos.

Informe: María Julieta Rumi y Catriel Etcheverri