Dos hombres continúan demorados en el marco de la investigación por la violación, asesinato y descuartizamiento de un nene de 11 años, mientras la policía intenta localizar a un carnicero que tras la noticia del crimen desapareció de la localidad santiagueña de Quimilí, donde este martes habrá una nueva marcha en reclamo de justicia.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que la policía provincial está tras los pasos del carnicero que dejó la ciudad cuando se descubrió el cuerpo mutilado de Mario Agustín Salto la semana pasada.

Los investigadores presumen que el hombre buscado podría haber participado en el seccionamiento de la cabeza y las extremidades inferiores de la víctima.

La precisión con que se efectuaron los cortes en el cuerpo del niño llevó a los investigadores a pensar que fueron cometidos por alguien que conoce el desposte de vacunos, motivo por el que también fue detenido un trabajador de una pollajería.

Si bien el fin de semana fueron apresadas cinco personas como sospechosas en el caso, algunas por la proximidad de sus viviendas con el sitio donde fue hallado el cadáver del niño, tres de ellas fueron liberadas el domingo a la noche por orden del juez penal, Miguel Angel Moreno.

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En principio, no se encontraron elementos probatorios en los hogares de los demorados que pudieran vincularlos con el ataque sexual y homicidio del menor de edad, por lo que ni siquiera llegaron a estar imputados formalmente, explicaron las fuentes.

Los cinco permanecieron más de un día en calidad de "demorados" en la sede del Departamento de Seguridad Ciudadana 12 de Quimilí.

Uno de los sospechosos, un hombre de 53 años, aseguró este lunes a los medios locales que es totalmente inocente y ajeno al crimen del niño.


Además, adelantó que se sumará a la marcha que reclama justicia, que se concretará mañana por la noche.

El hombre reveló también que su sobrino, de 26 años y con retraso madurativo, es una de las personas que continúa alojada en la Departamental.

El juez Moreno regresó esta tarde a Quimilí para dialogar con las autoridades de la Policía de la provincia, que permanecen en esa ciudad desde hace algunos días ante la trascendencia pública del crimen del niño, sobrino de la docente y concejal de esa localidad, Mirta Salto.