Una mujer que vive en una casa lindera al laboratorio en Rosario, donde explotó una caldera, relató lo que sucedió y la desesperación que sufrió al no poder encontrar a su hijo de 2 años.
En declaraciones con el programa radial "Todos en La Ocho", la mujer relató el dramático momento en el que logró hallar a su hijo de dos años entre los escombros de la vivienda ubicada junto a la firma.

"Yo estaba en mi habitación, cuando me desperté estaba del otro lado de la casa. Tuve que atravesar una pared y media para ver donde yo estaba. A la habitación de mi hija más chica no le pasó nada y alcanzó a salir. Pero en la otra faltaba media habitación y no se como salió", contó Susana.

Respecto de la búsqueda para dar con su hijo, relató: "Había arboles tirados, bicicletas y escombros. Y encima no encontrábamos al bebé. Era levantar esos pedazos de losa y cemento. Hasta que mi hija hizo un movimiento, le pisó la mano y grito. Y ahí nos dimos cuenta que estaba".

"Lo que menos hubiéramos buscado era en ese lugar, porque la onda lo tiró para otro lado. Quedó el nene, mi marido y arriba los escombros", cerró la mujer.

El hecho se produjo cerca de las 4.45 de este lunes en el laboratorio Apolo, una fábrica de suero ubicada en Alem al 2900.

Andrés Lastorta, jefe de Bomberos Zapadores de Rosario, aseguró en declaraciones radiales que producto de la explosión hubo varias personas con heridas, pero que afortunadamente no hay atrapados bajo los escombros en el lugar, pero sí importantes daños en la planta.

En total serían cinco los heridos por la explosión, según informó La Capital. Entre los lastimados hay tres empleados del lugar.