Terminada la licencia de 72 horas solicitada por Carlos Tevez a Boca, la expectativa sobre el futuro del delantero era muy grande. Sin embargo, la respuesta llegó muy rápido: el ídolo del equipo de la Ribera fue el primero en arribar al entrenamiento.
Cerca de las 7.30, Tevez llegó a Casa Amarilla, siendo el primer futbolista del plantel en arribar. Allí lo esperaban un puñado de hinchas que soñaba con robarle un autógrafo, pero el delantero no frenó.

Tanto el entrenador de Boca, Guillermo Barros Schelotto, como el presidente de la institución, Daniel Angelici, aseguraron en reiteradas ocasiones que el delantero no abandonaría la institución. Sin embargo, este pedido de licencia y la confirmación de que estaba golpeado tras la eliminación de la Libertadoresponían un manto de duda.

Ahora habrá que ver que pasa. Si bien esta actitud de Tevez hace suponer que continuará en Boca, el delantero tiene varios interesados en Europa. De hecho, desde Italia lo quieren Inter y Napoli, mientras que en Inglaterra es pretendido por el West Ham.