Ante la sorpresiva ausencia de Del Potro por el desgaste realizado, el correntino saltó a la cancha y no dudó: fue 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4 ante Daniel Evans, para liquidar por 3-2 la serie de semifinales ante Gran Bretaña. El rival en la definición será Croacia como visitante.
Pese a que las opciones para una hipotética definición en el último juego parecían reducirse a Juan Martín Del Potro o Federico Delbonis, el capitán Daniel Orsanic volvió a sorprender e incluyó a Mayer, quien tuvo malos resultados en la temporada debido a una lesión en el hombro derecho que le impidió competir con normalidad.

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El correntino mostró una vez más su espíritu copero, después de que Andy Murray le ganara en sets corridos a Guido Pella por 6-3, 6-2 y 6-3, y despejó los fantasmas que generó la ausencia del tandilense al superar con muy buen tenis a Evans, que reemplazó a Kyle Edmund.

No fue nada fácil para Mayer dejar atrás los fantasmas de una muy mala temporada para salir a jugar el partido decisivo. Y no fue sencillo el comienzo ante Evans, ya que el británico quebró el saque del correntino en el tercero y mantuvo la diferencia para cerrar el set 6-3.

Lejos de acusar el golpe, Mayer mostró su mejor cara, se quedó con el saque de Evans en el cuarto y tomó una ventaja de 3-1 para después cerrar por 6-3, y repitió esa receta en el tercero para, con quiebres en el primero y el quinto juego, ganar 6-2 y acariciar la victoria.

Evans acusó el golpe y Mayer imponía condiciones. Otro quiebre en el quinto y un cierre a pura emoción para el correntino.

El equipo tendrá, desde el 25 al 27 de noviembre y en un escenario elegido por Croacia, la posibilidad de quitarse una espina histórica, después de las finales perdidas en 1981 frente a Estados Unidos, en 2006 ante Rusia, y en 2008 y 2011 con España.