Darío Benedetto venía con la pólvora mojada. Y para colmo, las dos situaciones insólitas que había malogrado en la última fecha ante Godoy Cruz lo habían puesto en el ojo de la tormenta entre los hinchas xeneizes. Por eso hubo que apelar a la fortuna...
El último miércoles, tras la conferencia de prensa en Casa Amarilla, el ex delantero de Arsenal fue abordado por dos señoras que le obsequiaron un trébol de cuatro hojas para que pueda por fin romper la malaria.

Y la historia es conocida, Benedetto se destapó, anotó tres tantos y brindó una asistencia de lujo en el restante, convertido por Ricardo Centurión, para guiar a Boca a una gran goleada ante Quilmes en La Bombonera. Luego se supo que el jugador se había guardado el famoso trébol en su botín. Creer o reventar...