Independiente venció a Argentinos y salió del descenso

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En un pobre partido en La Paternal, el visitante aprovechó su chance y derrotó 1 a 0 al Bicho, resultado que lo saca por primera vez de la zona roja.

Independiente apeló a su efectividad y, pese a no jugar bien, se quedó con tres puntos de oro y derrotó 1 a 0 a Argentinos Juniors en La Paternal, para salir de la zona de descenso. Julián Velázquez marcó el único tanto del encuentro.

Hundido en la zona de descenso, el conjunto dirigido por Américo Rubén Gallego llegaba a este encuentro urgido por sumar puntos, aunque con la confianza en alza por el triunfo conseguido en la fecha anterior ante Atlético de Rafaela, rival directo en esa zona baja de la tabla.

Sin embargo, y pese a estas urgencias, el equipo rojo mostró poco, muy poco durante el primer tiempo. En las reducidas dimensiones del Diego Armando Maradona sobraron las imprecisiones, y el Rojo fue el que más evidenció estas falencias.

Apenas Víctor Zapata le escapó a la media e intentó siempre jugar por abajo y con claridad, pero el poco acompañamiento de sus compañeros hacían que cada una de sus buenas intervenciones terminen en los pies de un rival.

Del otro lado, Argentinos, algo más acostumbrado a jugar en este tipo de campo de juego, fue algo más claro aunque no decididamente superior. Por esto, la primera mitad se tornó, por momentos, un verdadero dolor de ojos.

El local avisó primero con un taco de Alejandro Capurro tras un tiro de esquina que pasó cerca, y luego con una guapeada de Marcos Figueroa que también terminó definiendo desviado ante la salida de Hilario Navarro.

Pero, a pesar de lo poco que había mostrado en esa primera mitad, Independiente tuvo una chance inmejorable de abrir el marcador antes del pitazo del descanso. Un centro de Rosales derivó en Ernesto Farías, que con gran clase habilitó con un cabezazo al colombiano Fabián Vargas, pero el volante, solo frente a Luis Ojeda, quiso fulminarlo y terminó rematando desviado.

Ya en el segundo tiempo, el partido no cambió demasiado. Se mantuvieron las imprecisiones, la fricción en la cancha también y, por momentos, el partido se tornó un verdadero dolor de ojos.

El colombiano Juan Anangonó, uno de los que por lo menos intentó algo distinto, tuvo la suya a las 12 minutos, cuando entró por la zona izquierda del área y clavó un zurdazo rasante y cruzado que se fue apenas desviado.

Pero claro, el fútbol tiene estas cosas e Independiente, casi sin proponérselo, iba a llegar a quebrar la paridad. Y, como no podía ser de otra manera dado su escaso nivel de juego asociado, lo hizo desde una pelota parada.

Un tiro libre desde la derecha perfectamente ejecutado por Osmar Ferreyra encontró la cabeza de Velázquez, que saltó más alto que todos y puso el 1 a 0 para el visitante.

Y lo cierto es que ya no hubo tiempo para más. Pese a que tuvo casi media hora, al local no se le cayó una idea, demostrando que ese sorpresivo cabezazo de Velázquez le cayó como un balde de agua fría del que nunca se pudo recuperar.

Así, con poco juego y gran oportunismo, el equipo de Avellaneda se quedó con tres puntos de oro y festejó por partida doble, ya que el triunfo le permite salir momentáneamente de los puestos de descenso, zona en la que ahora está metido San Lorenzo.

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