La cantante bajó 27 kilos tras dar a luz a su primer hijo y decidió lucir su nueva figura en un sexy disfraz de Halloween.
Tras bajar 27 kilos después de parir a su beba Maxwell, Jessica Simpson se vistió de vikinga junto a su marido Eric Johnson para celebrar Halloween y lució su escote.
Simpson había firmado contrato para ser la imagen de la empresa Weight Watchers y perder peso después de su embarazo.
Dejá tu comentario