Dos jóvenes fallecieron en el llamado Ultra Music Festival Buenos Aires, aparentemente intoxicados con drogas de diseño. Fue en la madrugada del domingo. Hasta ahora, nada dijo la empresa responsable.

Dos jóvenes que asistieron el sábado por la noche a una fiesta electrónica en la zona de Costanera Sur, en la ciudad de Buenos Aires, fallecieron aparentemente tras haber sufrido una intoxicación por consumo de estupefacientes. Murieron en la madrugada del domingo y, más de un día después, la única reacción de los organizadores del evento es el más absoluto silencio.

La fiesta en la que se produjeron las muertes es la denominada Ultra Music Festival Buenos Aires, una rave que organiza la empresa Ultra Worldwide también en San Pablo, Santiago de Chile, Miami, Ibiza, Croacia y Corea

Sus responsables en el país nada han dicho hasta el momento acerca de la muerte de los dos jóvenes, uno de 28 años y el otro de 30, ni de sus responsabilidades en el control del ingreso y consumo de las drogas de diseño que les habrían provocado la intoxicación letal.

En la madrugada del domingo, las víctimas fueron trasladadas por ambulancias del SAME hasta el Hospital Argerich, donde fueron atendidos otros seis jóvenes que recibieron el alta.

Todos los casos presentaron síntomas de intoxicación por ingesta de sustancias ilegales, como anfetaminas y éxtasis.

El jefe del SAME, Alberto Crescenti, indicó a minutouno.com que uno de los fallecidos tenía 28 años y el otro joven, alrededor de 30. El primer paciente ingresó al hospital minutos después de las 0 del domingo "en coma y con respiración agónica". Y murió tras haber sufrido un paro cardíaco, señaló.

Ana María Bianchi, jefa de guardia del Argerich, añadió que el otro joven llegó al hospital a las 7:50 y, si bien "sobrevivió a dos paros cardíacos, en el tercero se le hicieron 40 minutos de maniobras de rehabilitación sin lograr que saliera con vida".

Las fiestas electrónicas son maratónicas. La que se realizó este fin de semana en la Costanera Sur, por caso, duró 12 horas, entre las 18 del sábado y las 6 del domingo

A estos festivales asisten miles de jóvenes que bailan en distintas pistas al ritmo de la música que "tocan" los DJ. Las drogas de diseño, principalmente éxtasis, y el abundante consumo de agua mineral por la deshidratación que esas sustancias producen, son parte habitual del menú de las inicialmente llamadas raves, un término ahora en desuso.

Peligro de muerte

El éxtasis es una droga psicoactiva de origen sintético con propiedades estimulantes y empatógenas. Comenzó a masificarse en Europa, con la irrupción de las fiestas de música electrónica en el escenario de la nocturnidad.

Su consumo, habitualmente por vía oral, aumenta la energía física y produce alta sensibilidad, reducción de la ansiedad al contacto físico, mayor tolerancia a la fatiga, taquicardia, arritmia e hipertensión, pérdida del apetito, sequedad de boca, sudoración, deshidratación, hipertermia, sobrestimulación (aumento del estado de alerta, insomnio). 

También ansiedad, irritabilidad, sensación de euforia, estado de placer, sensación de empatía con los demás, locuacidad y omnipotencia. 

En altas dosis puede provocar pánico, confusión, insomnio, sicosis y fuertes alucinaciones visuales o auditivas, además de náuseas, vómitos, temblores, hiperactividad motora, escalofríos y deshidratación severa.

Como habría ocurrido con los jóvenes que murieron el domingo en el Argerich, en casos severos puede producir problemas cardíacos e insuficiencia renal, cuadros que pueden conducir a la muerte.