El presidente de Uruguay consideró que los países de la región nunca estuvieron "tan cerca" como a partir del accionar del presidente venezolano.
El presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, consideró que "el principal legado" que dejó el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, es que los países latinoamericanos nunca estuvieron "tan cerca" como a partir de su accionar.

"El principal legado de Chávez es quizás que los latinoamericanos nunca hemos estado tan cerca. Es esto, probablemente, uno de los factores de siembra más importantes que ha dejado Chávez a lo largo y ancho de este continente. Por eso es una figura de este tiempo", expresó Mujica.

En su habitual columna radial, desde Caracas, donde participa de los funerales al líder bolivariano, el mandatario contó que fue a Caracas a "despedir a un amigo del Uruguay y expresar solidaridad con Venezuela".

Se manifestó confiado, además, en que "la sociedad de este país encuentre la manera de superar un trance de dolor, por encima de las disidencias que impone las distintas visiones que hay en una nación".

Mujica analizó el enorme potencial que significan los recursos naturales de Venezuela y reafirmó su convicción de que la prosperidad de las sociedades depende, en gran medida, del trabajo de su gente.

"Si bien en Venezuela hay una división muy marcada en la opinión, parecería que la fragua de la historia tiende a ir arrimando a los pueblos, más allá del peso de los credos políticos que tengan los gobiernos. Es en ese sentido, es posible que los hombres seamos titereteados por las veleidades de la época que nos toca vivir", razonó el presidente.

En la misma línea, expresó su confianza en que pese a la pérdida física de Chávez, la sociedad venezolana "irá tomando la decisión que corresponde", y destacó que "la gente más carenciada tiene reconocimiento al gigantesco reparto social que significó la presencia de Chávez, sobre todo para los más postergados".

Para Mujica, "como pasó con otros regímenes de la región, el fallecimiento de Chávez va a quedar en la memoria de Venezuela como un mojón en su propia historia", porque se trataba de "una personalidad avasallante".

"Lo más conmovedor que he visto es ver llorar a generales, como niños cuando quedan sin padre", graficó el jefe del Estado uruguayo, que consideró que "las palabras no pueden transmitir el peso de las emociones que se mueven en el gigantesco ser social que compone un pueblo".

Según Mujica, la anunciada presencia de casi una treintena de mandatarios "da una idea del peso e impacto del peso que Chávez había logrado en América Latina y en todas partes del mundo".

"De todas maneras, hay que estar al lado de los compatriotas venezolanos en todo lo que se pueda. Hay que ayudar a mitigar el dolor y transmitir serenidad y recordar cosas que son viejas y que solemos olvidar: destruir, es rápido; construir, necesariamente es una operación lenta y dificultosa", señaló.

Finalmente, evaluó que "para la suerte de los latinoamericanos y venezolanos, América Latina está viviendo otro tiempo".