Con polémica, Boca venció a Barcelona y acaricia la clasificación

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El Xeneize, que contó con la vuelta de Riquelme, derrotó 1 a 0 al equipo ecuatoriano y puso un pie en octavos de final. Blandi hizo un gol muy discutido y el árbitro obvió un claro penal sobre Damián Díaz.

Boca Juniors derrotó 1 a 0 a Barcelona de Ecuador en un polémico encuentro en La Bombonera, por la 5° fecha del Grupo 1 de la Copa Libertadores de América y sumó tres puntos vitales que lo dejan a un paso de la clasificación a octavos de final. El único tanto del encuentro lo convirtió Nicolás Blandi.

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En el partido que significó el regreso de Juan Román Riquelme tras la lesión y con el dato de color de jugarse el día en el que el Xeneize cumplía 108 años, los dirigidos por Carlos Bianchi tenían una doble tarea: ganar para acercarse a los octavos y también conseguir el primer triunfo como local en lo que va del certamen.

Y lo cierto es que no le costó demasiado al local conseguir la tranquilizadora ventaja. Iban apenas ocho minutos cuando Guillermo Burdisso bajó de cabeza un centro y encontró la entrada de Blandi, que con el envión y en plena área chica se llevó la pelota con su brazo, aunque el juez no lo advirtió y por eso convalidó el tanto.

Ya con la ventaja, Boca se acomodó en el campo e intentó hacer circular el balón, apoyado en un Riquelme que, si bien nunca estuvo demasiado participativo, le dio al equipo un gran orden e hizo que el partido se juegue a su ritmo.

El ingreso de Guillermo "Pol" Fernández por el lesionado Pablo Ledesma le dio más vértigo al ataque del local, y en los pies del juvenil estuvo la segunda aproximación xeneize, mediante un remate de derecha que tapó bien el arquero Máximo Banguera.

A los 30 minutos, Blandi contó con la inmejorable chance de aumentar el marcador, cuando con un cabezazo reventó el travesaño. El ex delantero de Argentinos Juniors se mostró muy movedizo y participativo y fue de lo mejor del equipo de Bianchi en esa primera mitad.

El conjunto ecuatoriano pareció haber sentido de más el golpe que le significó el gol antes de los 10 minutos, y recién pasando los 35 minutos se animó a atacar con decisión. Ariel Nahuelpan, ex Nueva Chicago, ensayó una media vuelta en el área que contuvo sin demasiado esfuerzo el arquero Agustín Orion.

Michael Arroyo, uno de los que más participó en el juego ecuatoriano, probó con un remate de afuera que se fue muy desviado. Poco, muy poco para los dirigidos por el argentino Gustavo Costas, que se fueron al descanso con la sensación de que podrían haber hecho algo más.

Ya en el complemento, Boca mermó en su rendimiento y permitió el adelantamiento de su rival, aunque sin profundidad. La falta de ideas y la poca conexión entre sus hombres de ataque hizo que a Barcelona le cueste demasiado generar situaciones de peligro, por lo que el arco de Orion no corrió serios riesgos en el arranque de esa segunda mitad.

Promediando esa etapa, Blandi tuvo otra chance por la vía aérea, cuando recibió solo en el área el balón, pero cabeceó llamativamente sin fuerza y el arquero ecuatoriano contuvo sin inconvenientes.

Pero en los últimos minutos, Boca se atrasó demasiado, jugó cada vez más cerca de Orion y sufrió hasta último momento únicamente porque quiso. Barcelona estuvo cerca, pero le faltó precisión y, además, no contó con la colaboración del árbitro, que cerca del final obvió un claro penal sobre Damián Díaz.

Así, con mucho sufrimiento, sin jugar nada bien y dejando muchas dudas respecto al rendimiento, Boca se quedó con tres puntos vitales que prácticamente le aseguran el pasaje a octavos de final, el primer gran objetivo.

Ahora, Bianchi deberá trabajar y mucho para darle una identidad a un equipo que no convence. Seguramente, en los cruces mano a mano sacará a relucir su mística copera para salir adelante, aunque jugando así está claro que las aspiraciones no pueden ser muy altas.

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