Bonistas del canje apelan el fallo porque "viola sus derechos"

Economía

Estos inversores presentaron un recurso solicitando que la totalidad del tribunal revise el fallo emitido el pasado 23 de agosto que perjudica a la Argentina.

El Grupo de bonistas que representa al 93% que ingresó al canje, sorprendió este viernes con el envío de una apelación del fallo adverso al país contra los fondos buitre, ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York, solicitando  que la totalidad del tribunal de dicho cuerpo revise el fallo de los tres jueces, emitido el pasado 23 de agosto. 

El denominado Exchange Bondoholders Group (EGB) -que dice reunir 1.500 millones de dólares pero que representan la voz de tenedores por los más de 65.000 millones de dólares canjeados-, considera que la sentencia "viola los derechos de propiedad de los acreedores del canje" y es "anticonstitucional"

Por todo esto, la presentación legal pide lo que técnicamente se llama una "nueva revisión en banc" (de toda la corte), entre los argumentos más fuertes, según el documento al cual tuvo acceso Télam

De esta forma, se denota que no sólo la Argentina, sino los bonistas del canje, acudirán a todas las instancias legales a su alcance para dar vuelta el caso

El pedido de los bonistas es a los mismos trece jueces que ya habían rechazado el pedido "en banc" de la Argentina acerca del primer fallo de octubre de 2012. 

Si se repite la historia con la suerte de este segundo fallo, es de esperar que EGB siga los pasos hasta apelar a la Corte Suprema, como prevé hacerlo la Argentina, y según lo habían adelantado a la prensa en febrero pasado, ante la previsión de un escenario adverso, como finalmente ocurrió. 

Los bonistas están en contra de que la Cámara "prohíba a la Argentina pagarle a EGB, a menos que también le pague a NML", el fondo buitre de Paul Singer que integra Elliott, entre otros, según 
consignaron. 

Advierten que la orden ("injuction", que técnicamente es una orden para remediar algo, en este caso es el remedio de lo que la Cámara entiende se violó el tratamiento igualitario a los acreedores) "va más allá" y prohíbe al fiduciario, el Bank of New York -el agente de pago del país- transmitirle pago alguno a menos que NML reciba también un pago, "aun cuando es indiscutible que esos fondos son propiedad de EGB en el momento que el Bank of New York recibe el dinero de la República de la Argentina". 

Como se recuerda, la Argentina ideó para los canjes 2005 y 2010 un mecanismo de pago indirecto, a través del Bank of New York, donde los fondos son transferidos en el territorio argentino a los acreedores, a través de dicho banco. 

Este mecanismo fue creado precisamente para evitar lo que le sucedió a Perú en el pasado, con el mismo Elliott logró embargarle los fondos cuando el país andino intentaba pagarle a los bonistas 
del Plan Brady. 

Con la ratificación completa del fallo del juez Thomas Griesa, el pasado 23 de agosto, la Cámara pasó por alto este aspecto y razona que los fondos comprometidos pertenecen al país, y no a los acreedores, y eso es también lo que apelará la Argentina. 

" Si la decisión no se revierte, la orden activará un default del orden de 65.000 millones de dólares en tenedores de bonos de terceras partes", estimaron, a la vez que advirtieron de las consecuencias para la "economía global y el entero sistema financiero internacional de restructuraciones de deuda soberana". 

Para los bonistas, "la Cámara prohíbe al Bank of New York a trasnferirle fondos que son indiscutidamente de los bonistas", y no de la Argentina, una vez que los pagos del país ingresaron al fondo fiduciario en cuestión. 

El documento, de unas 15 páginas, fue firmado por los abogados representantes de bonistas Sean O Shea y David Boies, el mismo que defendió a Al Gore en la contienda judicial que llevó a la presidencia a George Bush.

A la medianoche de Nueva York (madrugada de la Argentina) vencerá el plazo legal para el pedido de revisión al fallo de la Cámara de Apelaciones, que resultó desfavorable para el país, en su contienda contra los fondos buitre. 

Desde el equipo económico, que conduce Hernán Lorenzino, ultimaban detalles para enviar la apelación a última hora, que consitiría en pedir una revisión de dicha sentencia, emitida por tres jueces, por parte de todo el tribunal ("en banc") que compone dicha Cámara, que está integrada por trece magistrados. 

Se trata del mismo procedimiento que encaró el Gobierno para pedir la apelación del primer fallo de la Cámara, de octubre de 2012, que determinó que la Argentina violó el tratamiento igualitario a los acreedores. 

Dejá tu comentario