Admiten fallas de seguridad tras la matanza en Washington

Mundo

El secretario de Defensa de Estados Unidos se comprometió a "corregir" las "lagunas". Sucede luego de que un ex reservista de la Armada ingresara a una base militar y matara a 12 personas.


      tiroteo estados unidos washington

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, se comprometió este miércoles a "corregir" fallas de seguridad como los que permitieron que el ex reservista de la Armada Aaron Alexis ingresara el lunes en una base de la Marina en Washington y matara a 12 personas antes de ser abatido.


En rueda de prensa, el jefe del Pentágono dijo que ordenó la revisión de los procedimientos de seguridad en todas las instalaciones militares del país y del mundo, así como de las autorizaciones de acceso a ellos mediante una investigación del Pentágono y otra independiente.

"Obviamente, algo salió mal", reconoció Hagel ante periodistas en el Pentágono. "Donde hay lagunas, las cerraremos, donde se hayan producido deficiencias, las atenderemos. Y donde haya errores, los corregiremos", prometió, citado por la agencia de noticias DPA.

Todavía se desconocen las motivaciones de la matanza del lunes, aunque cada vez surgen más detalles en los medios sobre problemas psicológicos que sufría Alexis, un ex suboficial de la Marina, afroamericano y de 34 años que trabajaba en la Armada como contratado.

De acuerdo al FBI, el hombre ingresó en la base de la Marina en la que cometió su matanza con su pase reglamentario y con una escopeta que compró legalmente, lo que generó polémica en torno a cómo personas con trastornos mentales pueden adquirir un arma y tener acceso a una instalación militar tan sensible.

Hagel detalló que por un lado ordenó una "revisión de la seguridad física y de los procedimientos de acceso" a todas las instalaciones militares estadounidenses "en todo el mundo".

Asimismo, encargó una revisión de las "prácticas y procedimientos" para "entregar y renovar" los pases de seguridad que permiten el acceso a las instalaciones militares.

Ambas revisiones estarán a cargo del subsecretario de Defensa, Ash Carter, dijo Hagel, quien prometió que su equipo hará "todo lo posible para evitar que esto vuelva a suceder".

Finalmente, el jefe del Pentágono dijo que también ordenó la creación de un "panel independiente" que realice su propia evaluación de la situación de seguridad en las instalaciones militares y los protocolos de entrega de pases, que deberá informarle personalmente de sus conclusiones.

Entretanto, la madre del agresor, Cathleen Alexis, pidió este miércoles disculpas públicas por las acciones de su hijo. "No sé por qué hizo lo que hizo y nunca podré preguntarle por qué. Aaron ahora está en un lugar desde el que ya no puede hacer más daño y me alegro por ello", dijo en una declaración leída con la voz quebrada, y que fue retransmitida por varios medios norteamericanos.

Asimismo, envió un mensaje de condolencia a los familiares de los muertos y heridos: "A las familias de las víctimas: siento tanto, tanto, lo que ha pasado. Mi corazón está roto", aseveró.

Entretanto, la Casa Blanca anunció que el presidente, Barack Obama, participará el próximo domingo en un funeral en honor de las víctimas del tiroteo.

"El presidente quiere compartir el dolor del país tras otro tiroteo sin sentido", dijo su portavoz, Jay Carney.

En una entrevista con la cadena Telemundo, Obama reiteró anoche  la necesidad de realizar controles más estrictos de compradores de armas para evitar nuevas tragedias como la del lunes.

"El hecho de que no tenemos un sistema de verificación de antecedentes lo suficientemente fuerte es algo que nos hace más vulnerables a este tipo de tiroteos masivos", advirtió el mandatario.

Con todo, en el Capitolio no hubo señales de intenciones de reavivar un debate sobre un mayor control de armas que ya fracasó a comienzos de año.
 
Ese debate había sido propiciado a su vez por otro tiroteo masivo en una escuela de primaria de Newtown, Connecticut, ocurrido en diciembre pasado, que dejó 20 chicos y seis adultos muertos y elevó como nunca antes la sensibilidad pública en un tema por lo general casi tabú en Estados Unidos. 


Dejá tu comentario