Stolbizer, en su lanzamiento: "No tenemos vocación de ambulancia"
La precandidata presidencial afirmó que se encuentran "dando inicio a una construcción colectiva", luego de la ruptura del Frente Amplio UNEN.
La precandidata presidencial y diputada del GEN Margarita Stolbizer aseguró este jueves por la tarde que ""no tenemos vocación de ambulancia" sino que se encuentran "dando inicio a una construcción colectiva", luego de la ruptura del Frente Amplio UNEN.
Durante el acto de lanzamiento de su postulación en un salón de San Telmo, la diputada lamentó que "los negocios terminaron llevándose las ideas. Quiero ser presidenta para levantar las banderas del progresismo y que se termine con los negocios".
Stolbizer se lanzó a la arena electoral como precandidata a presidenta de la Nación, con la esperanza de captar a los electores que le dieron casi el 17 por ciento de los votos al socialista Hermes Binner en 2011 y de sumar además sufragios radicales desencantados con el acuerdo UCR-PRO.
La abogada de 60 años, que inició su militancia en la Juventud Radical, pretende ocupar la vacancia existente en la franja socialdemócrata, progresista y antiperonista, surgida de la defunción del Frente Amplio–Unen.
UNEN se despedazó cuando la Coalición Cívica de Elisa Carrió primero y la UCR conducida por Ernesto Sanz después, decidieron competir con el Pro de Mauricio Macri en la primarias abiertas, con sus respectivos precandidatos.
Antes de la convención radical de Gualeguaychú en la que se impuso la derecha radical, el socialista Hermes Binner había declinado su postulación para defender la primacía de de su partido en Santa Fe, amenazada desde la derecha macrista expresada por Miguel Del Sel y ahora por su aliado Carlos Reutemann.
Binner concentró en 2011 buena parte del voto progresista, lo cual le permitió ser segundo de Cristina Fernández con casi un 17 por ciento de los sufragios, un caudal atractivo para Stolbizer.
La nueva precandidata presidencial cuenta por el momento con el apoyo del Partido Socialista y Libres del Sur, pero no descarta competir en las primarias abiertas con el líder de Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas.
Stolbizer fue crítica del modelo neoliberal que condujo el ex presidente Carlos Menem, se opuso durante el gobierno de la Alianza a que Domingo Cavallo fuera repuesto en el Ministerio de Economía y desnudó luego su antiperonismo en severas críticas al kirchnerismo.
En 2003 fue candidata a gobernadora de la Provincia de Buenos Aires y obtuvo 550.000 votos, con lo cual redondeó casi un 9 por ciento de los sufragios.
En 2007, Stolbizer abandonó la UCR que impulsó la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, se integró a la Coalición Cívica y apoyó a Elisa Carrió, con quién terminaría enfrentada al igual que otros dirigentes que se acercaron a la chaqueña.
En las elecciones del 2011 encabezó la lista de diputados nacionales del Frente Cívico y Social en la Provincia de Buenos Aires y obtuvo un 11,71 por ciento de los sufragios.
En esas elecciones generales, Stolbizer fue candidata a gobernadora de la Provincia de Buenos Aires por el Frente Amplio Progresista (FAP) y obtuvo un 16 por ciento de los votos muy lejos del ganador, Daniel Scioli.
La presidenta del partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN) fue muy crítica del acuerdo UCR-PRO sobre el cual ironizó al decir que "se trata del intento de gobierno de coalición más corto de la historia: empezó un sábado y terminó un lunes".
Ese pacto, que es bombardeado por acuerdos provinciales de radicales que apoyan a Sergio Massa, es, sin embargo, el que le abre una oportunidad a Stolbizer, por lo cual sus militantes esperan que llegue a inscribirse en las PASO.
Los radicales desencantados por el giro a la derecha del partido centenario pueden encontrar una oferta atractiva en Stolbizer, en tanto para el Frente para la Victoria aparece como una opción que le reste votos a Mauricio Macri.
Pese a su antikirchnerismo, Stolbizer puede terminar siendo funcional a las esperanzas oficialistas, que están centradas principalmente en que su candidato se imponga en primera vuelta con un 40 por ciento de los sufragios y diez puntos de ventaja sobre el segundo.
Binner concentró en 2011 buena parte del voto progresista, lo cual le permitió ser segundo de Cristina Fernández con casi un 17 por ciento de los sufragios, un caudal atractivo para Stolbizer.
La nueva precandidata presidencial cuenta por el momento con el apoyo del Partido Socialista y Libres del Sur, pero no descarta competir en las primarias abiertas con el líder de Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas.
Stolbizer fue crítica del modelo neoliberal que condujo el ex presidente Carlos Menem, se opuso durante el gobierno de la Alianza a que Domingo Cavallo fuera repuesto en el Ministerio de Economía y desnudó luego su antiperonismo en severas críticas al kirchnerismo.
En 2003 fue candidata a gobernadora de la Provincia de Buenos Aires y obtuvo 550.000 votos, con lo cual redondeó casi un 9 por ciento de los sufragios.
En 2007, Stolbizer abandonó la UCR que impulsó la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, se integró a la Coalición Cívica y apoyó a Elisa Carrió, con quién terminaría enfrentada al igual que otros dirigentes que se acercaron a la chaqueña.
En las elecciones del 2011 encabezó la lista de diputados nacionales del Frente Cívico y Social en la Provincia de Buenos Aires y obtuvo un 11,71 por ciento de los sufragios.
En esas elecciones generales, Stolbizer fue candidata a gobernadora de la Provincia de Buenos Aires por el Frente Amplio Progresista (FAP) y obtuvo un 16 por ciento de los votos muy lejos del ganador, Daniel Scioli.
La presidenta del partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN) fue muy crítica del acuerdo UCR-PRO sobre el cual ironizó al decir que "se trata del intento de gobierno de coalición más corto de la historia: empezó un sábado y terminó un lunes".
Ese pacto, que es bombardeado por acuerdos provinciales de radicales que apoyan a Sergio Massa, es, sin embargo, el que le abre una oportunidad a Stolbizer, por lo cual sus militantes esperan que llegue a inscribirse en las PASO.
Los radicales desencantados por el giro a la derecha del partido centenario pueden encontrar una oferta atractiva en Stolbizer, en tanto para el Frente para la Victoria aparece como una opción que le reste votos a Mauricio Macri.
Pese a su antikirchnerismo, Stolbizer puede terminar siendo funcional a las esperanzas oficialistas, que están centradas principalmente en que su candidato se imponga en primera vuelta con un 40 por ciento de los sufragios y diez puntos de ventaja sobre el segundo.
Las Más Leídas






Dejá tu comentario