Cómo ser un buen conductor sin perjudicar a ningún peatón

Ya discutimos lo dificultoso de andar en bondi, de llegar a tiempo a destino. Ya analizamos lo suicida de quienes cruzan las calles bahienses. Ahora llegó el turno de medir la situación de los tan criticados y polémicos conductores bahienses.


 


Partiendo de la base de que sacar el carnet en nuestra ciudad es un trámite menos engorroso que ir a pagar la boleta de la luz, podemos deducir que aquí el transito, como dicen los chicos: ¡es cualquiera!



“La adrenalina de andar en auto en Bahía Blanca es como la de jugar en la play station a ese jueguito en el que esquivas obstáculos!” cuenta Alicia, que con sólo 21 años ya no quiere saber nada de andar en el auto en el centro.


 


“Mi problema es que no se manejar, saqué el carnet y cuando salí a la calle casi me matan, así que saco el auto y maneja mi novio siempre”.


 


Una cuestión muy criticada en los últimos meses fue el proceso para la obtención del carnet de conductor. Más allá del papelerío y la teoría, el práctico se rinde en un galpón esquivando conitos, y estacionando a 90º. La pregunta es si está prueba es representativa. ¿El que aprueba, está capacitado para manejar en la ciudad?


 


Como es ya de público conocimiento, el transito en Bahía es un caos, siempre se culpa a los conductores, a los chóferes de colectivos y a los tacheros, pero qué es lo que ellos ven desde adentro del vehiculo.


 


Peatones que cruzan sencillamente, por cualquier parte, perros de la calle que duermen sobre los cordones, baches como las cataratas del Iguazú, bicicletas y motos que no cumplen con un sólo código de transito y además la lucha de poder con los colectiveros, que según los conductores menores, “se creen dueños de la calle!”.


 


Definitivamente, ser conductor en nuestra ciudad es como practicar un juego de esquive de la play station pero en la vida real.


 


“Me atormentan los ciclistas, te pasan por acá, por allá, no respetan los semáforos, los cruzan en rojo, van esquivando autos…ahora si vos los llegas a tocar…te comes un juicio!” cuenta Rodolfo un taxista de la plaza.


 


Analicemos el tema baches, en más de una ocasión vimos los cráteres que destrozan la amortiguación de los vehículos, en algunos casos como la esquina de Rodríguez y Zelarrayan, de vez en cuando aparecen los desniveles tapados con brea o piedritas del material con el que se hace el asfalto.


 


Lo más probable es que después de unos días las piedritas se desparramen y los cráteres vuelvan.

El esquive versión conductores

Los peatones practican esquive, los conductores también. No sólo peatones que cruzan la calle por la mitad, sino también perros que juguetean entre sí en el medio de una de las arterias más transitadas Chiclana antes de llegar a la esquina de Brown.


 


Un capítulo aparte merecen los trabajos que constantemente se realizan en  el centro, puede ser un caño de agua que se rompe, como el pasó el viernes pasado, cortando en media calzada Chiclana casi Brown. La mini obra que montó la gente de EDES, trajo una mini retroexcavadora, una camioneta, un camión y una media docena de obreros con pico y pala al lado de una montaña de tierra y un pozo de unos cuantos metros de profundidad.


 


A menos de dos metros hay un restaurante, seguro estarían chochos con el ruido y el mal humor que generó este procedimiento. Enfrente, en la plaza, más maquinaria, es que se está terminando ese tramo de las nuevas veredas de la plaza Rivadavia.


 


Los conductores tenían que pasar entre la montaña de tierra, la retroexcavadora y del otro lado los trabajadores que hacen la vereda de la plaza.


 


Hoy por ejemplo, arranca la odisea de los que tienen que pasar por la calle Alsina que estará cortada en media calzada entre San Martín y Soler por 10 días. Es que se están haciendo trabajos para la colocación de tributos y tendido de fibra óptica.

Después de esquivar mil dificultades los conductores llegan a la esquina del semáforo y a que no saben con que se encuentran? Divino! Es un malabarista! Entonces, uno sufre más de lo que disfruta del espectáculo, es que el artista esta jugando con seis clavas de madera arriba del capot del auto!, si se equivoca esas clavas van a terminar sobre el coche. Qué ganas de dejarle una moneda pueden tener esos pobres conductores, que sólo pueden respirar en paz cuando cambió el semáforo a verde y se pudieron escapar de ahí.

Otras cuestiones con las que hay que lidiar es con el estacionamiento medido y pago, “viste cuando llegás, estacionás y te das cuenta que no tenés abono para pagar el parquímetro”, comentó Betina que dice odiar el transito en Bahía. “Salís, y a los cinco minutos te arrepentís, de no haberte tomando el bondi, encontrar estacionamiento en Bahía es toda una hazaña y  sino terminás en la cochera. “El otro día salí de compras y fuì a almorzar. Cuando fui a buscar el auto tuve que pagar 50 mangos en el estacionamiento”. “Eso, cuando no te engancha algún zorro en busca de dinero fácil, haciéndote la multa por cualquier cosa” expresó Betina más que indignada.

Hablar de tránsito en Bahía es como discutir sobre la virginidad de Wanda Nara o los desnudos de Nazarena, es tema de nunca acabar, nadie tiene la culpa pero todos lo padecemos. La promesa de Lópes, cuando asumió su gobierno, fue esa, mejorar el tránsito, algo que evidentemente sigue siendo "el" problema de Bahía.


 


La conclusión es cortita, si querés ahorrarte problemas, dejá el auto en la cochera y llamalo a spider man, volando todo será más fácil.

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