Los momentos imperdibles de Londres 2012
Los Juegos Olímpicos fueron un éxito por la presencia de las grandes figuras del deporte mundial. La organización y la infraestructura respondió mucho mejor de lo previsto.
El adiós de Michael Phelps: El mejor nadador de todos los tiempos se retiró de las piscinas olímpicas con un récord que será casi imposible igualar: 18 oros (dos veces lo que tiene su rival más cercano) y 22 medallas en total. El estadounidense embolsó seis medallas en Londres -cuatro oros y dos platas- para convertirse en el atleta más laureado en la historia de los Juegos Olímpicos. Phelps superó con holgura las 18 medallas de la gimnasta soviética Larisa Latynina, y no hay nadie en el horizonte que parezca capaz de alcanzarlo.
Murray y Federer reeditan la final de Wimbledon, pero por el oro: El británico Andy Murray, que había perdido menos de un mes antes la final del Grand Slam de Wimbledon contra Roger Federer, derrotó al suizo por la medalla de oro del tenis olímpico, que se jugó en el venerado césped del All England Club. El escosés lo describió como el mayor logro en su carrera, mientras que Federer conquistó su primera medalla individual en sus cuartos Juegos, no sin antes disputar un épico partido de 4 horas, 26 minutos en las semifinales contra el tandilense Juan Martín del Potro, que terminó siendo el duelo espectacular y el más largo en la era de los Abiertos para un encuentro de tres sets.
Las lágrimas de Félix Sánchez: Ocho años después de su coronación en Atenas, y a casi tres semanas de los 35 años, el dominicano volvió a lo más alto del podio al imponerse en los 400 metros con vallas. Fue una actuación monumental para el "Supersánchez", pero la estampa que dejó tras cruzar la meta fue una de las más emotivas en Londres: primero, sacó una foto su fenecida abuela y la besó en la pista del Estadio Olímpico, y después lloró descontroladamente en el podio al recibir la medalla de oro.
La ceremonia inaugural y de clausura: El director de películas como "Slumdog Millionaire" y "Trainspotting", Danny Boyle, presentó una extraordinaria fiesta musical en la ceremonia de inauguración, que culminó con una interpretación "Hey Jude" por parte de Paul McCartney que fue coreada por las 80.000 personas en el estadio.
Los escenarios: Dentro del parque temático en se convirtió la Villa Olímpica, dos recintos deslumbraron por su diseño y perdurarán como el mejor legado de los Juegos: el centro acuático de Zaha Hadid y el velódromo de Hopkins Architects, incluidas las instalaciones de BMX, que se convirtió en el espectáculo más codiciado junto al atletismo.
La organización: Funcionó mucho mejor de lo esperado, ya que antes de los Juegos se temía por la eficacia del transporte y la seguridad. El Gobierno Británico gastó 10.200 millones de dólares para evitar inconvenientes y todo salió perfecto. "Los Juegos de Londres han sido fabulosos, extraordinarios", confirmó Jacques Rogge, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI).
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