Emmanuel Gigliotti nunca olvidará esa semifinal de Copa Sudamericana frente a River en el Monumental. Fue su noche más negra, mal parida desde el primer minuto cuando desperdició un penal, la inmejorable chance de teñir la clasificación de azul y amarillo.
Las horas posteriores fueron un calvario para él, tal como reconoció tras aquella fatídica jornada en Núñez. "No dormí la noche del partido frente a River y tampoco pude dormir la noche posterior", confesó.
Sobre el penal, el Puma manifestó que "fui con confianza a patearlo, no se había hablado nada de patearlo al medio y luego de errarlo no me agarró un bajón, incluso convertí un gol y no me lo convalidaron". Sobre las críticas, fue categórico: "No soy el más hijo de puta, solo patee un penal y lo fallé. Estoy tranquilo por lo que hice, no tengo nada para reprocharme aunque estoy caliente pero hay que seguir adelante".
Después de la eliminación, la cual fue "dolorosa" porque "teníamos la ilusión de ganar la Copa", el rumor que corría era que la etapa de Gigliotti en Boca había llegado a su fin. Sin embargo, el Puma quiere revancha: "Yo me quiero quedar. Soy hincha de este club y quiero jugar la Libertadores, tengo contrato hasta junio de 2016 y vine a Boca porque quería jugar acá".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sobre el lamentable pasacalles que le colgaron en las inmediaciones de La Bombonera, Gigliotti minimizó su intención: "Seguro que no lo hizo un hincha de Boca. A los hinchas les agradezco el apoyo".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario