De cenicienta a mito: la noche en que un desconocido se convirtió en leyenda
Hay noches que pueden definir para siempre el destino de un hombre y más aún si se trata del protagonista del cimbronazo más impactante e inesperado del pugilismo. Hace 25 años, un domingo cambió radicalmente la vida de James Douglas.
Tyson era la estrella más resplandeciente de una constelación que empezaba a girar a su alrededor gracias a su carisma y a su bestial propuesta sobre el ring, un toro embravecido de ojos sanguíneos que claudicaba hasta destrozar a su rival de turno. Douglas era apenas un respetable boxeador que había aceptado un desafío en el que era carne de cañón como un probador más en la construcción de un ídolo.
Ninguno de los que viajó hasta Tokio se había animado siquiera a imaginar un desenlace tan inesperado, menos aún tras la caída de Douglas en el octavo round. La pelea transitaba con normalidad hacia un final que tendría a un Tyson triunfal, con sus brazos en alto celebrando una nueva defensa de su corona. En una noche más, el underdog decidió reescribir la historia y perpetuarse en una página única en la historia del boxeo.
Douglas desató su épica con un uppercut que conmovió como nunca antes a Tyson, instantáneamente vulnerable frente a una combinación de tres golpes que hicieron saltar la banca. El hombre más temible, ese boxeador que inspiraba miedo con su sola presencia, gateaba por sobre la lona intentando recuperarse no solo de los golpes sino de su propia conmoción. La dramática escena llegaría a su fin cuando el árbitro Octavio Meyran contó hasta diez; James Douglas era el nuevo campeón del mundo de los pesados.
"El hombre más temible gateaba por la lona"
La fábula de la Cenicienta convertida en mito no duró demasiado: ocho meses después cayó en el tercer asalto frente a Evander Holyfield, quien años más tarde protagonizaría una memorable rivalidad con el propio Tyson, con mordedura de oreja incluida. Los siete millones de dólares que ganó en su único encuentro como campeón le permitió tener una vida tranquila a Douglas, quien superó varios problemas de sobrepeso y actualmente entrena a jóvenes de su barrio, allí donde está enterrada su madre, la única que confiaba en James.
"El hombre más temible gateaba por la lona"
La fábula de la Cenicienta convertida en mito no duró demasiado: ocho meses después cayó en el tercer asalto frente a Evander Holyfield, quien años más tarde protagonizaría una memorable rivalidad con el propio Tyson, con mordedura de oreja incluida. Los siete millones de dólares que ganó en su único encuentro como campeón le permitió tener una vida tranquila a Douglas, quien superó varios problemas de sobrepeso y actualmente entrena a jóvenes de su barrio, allí donde está enterrada su madre, la única que confiaba en James.
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