Castigo histórico en Brasil: no volverá a jugar hasta que se recupere el rival que lesionó

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El Superior Tribunal de Justicia Deportiva tomó una decisión inédita tras la fractura sufrida por Gabriel Pec. Víctor Gabriel quedó inhabilitado y tendrá un máximo de 180 días de suspensión.

El fútbol brasileño quedó sacudido por una decisión sin precedentes. El Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD) resolvió sancionar al defensor de Sport Club Internacional, Víctor Gabriel, con una inhabilitación que se extenderá hasta que Gabriel Pec se recupere completamente de la grave lesión que sufrió durante el encuentro ante Cruzeiro Esporte Clube.

La resolución fue tomada por la Sexta Comisión Disciplinaria luego de analizar la jugada ocurrida a los 13 minutos del segundo tiempo del partido correspondiente a la 19ª fecha del Brasileirao, que terminó con triunfo de Cruzeiro por 2-1.

En aquella acción, Víctor Gabriel llegó tarde a disputar la pelota y fue expulsado con tarjeta roja directa por emplear fuerza excesiva. Inicialmente, Gabriel Pec abandonó el campo con un profundo corte en la pierna izquierda, aunque los estudios posteriores revelaron un diagnóstico mucho más grave: fractura de tibia, una lesión que obligó al delantero a pasar por el quirófano.

Un futbolista no podrá volver a jugar en Brasil hasta que se recupere el rival al que lesionó

Habitualmente, este tipo de infracciones contempla sanciones que van de uno a seis encuentros. Sin embargo, el tribunal entendió que la gravedad de las consecuencias excedía el marco habitual y decidió aplicar una medida excepcional. De esta manera, el defensor de Internacional permanecerá suspendido hasta que Gabriel Pec reciba el alta médica y pueda reincorporarse a los entrenamientos. De todos modos, la sanción tendrá un límite máximo de 180 días, tal como establece el reglamento disciplinario brasileño.

Según las estimaciones médicas difundidas por Cruzeiro, el período de recuperación del delantero será de entre tres y cuatro meses, por lo que ese plazo podría marcar también el eventual regreso de Víctor Gabriel a las canchas.

Durante la audiencia, el defensor se mostró visiblemente afectado por lo sucedido y aseguró que nunca tuvo intención de lesionar a su rival: “Paso noches en vela rezando por él. Pido perdón de todo corazón a toda la gente de Cruzeiro”, expresó entre lágrimas. Además, explicó que desde el momento de la lesión sigue de cerca la evolución de Gabriel Pec y remarcó que se trató de una jugada propia del desarrollo del partido y no de una acción deliberada.

La sanción representa también un problema deportivo para Internacional, que atraviesa un momento delicado en el Brasileirao. El conjunto de Porto Alegre marcha 16° en la tabla, apenas por encima de la zona de descenso, y acumula cuatro derrotas consecutivas, por lo que perder a uno de sus habituales titulares supone un golpe adicional en una temporada que no da respiro.

La decisión del STJD ya abrió un fuerte debate en Brasil: mientras algunos consideran que se trata de una medida ejemplificadora, otros entienden que establece un peligroso precedente al vincular directamente la duración de una sanción con el tiempo de recuperación de la víctima.

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