Chiaraviglio, razones para ser el Olimpia de oro

Deportes

*El santafesino de apenas 19 años fue coronado anoche con el Olimpia de oro.
*Cuando muchos no lo esperaban, le ganó la pulseada a Verón y Nalbandian.

Perfil bajo, muy bajo. Ilusiones altas, y saltos más altos aún. ¿Qiuén es Germán Chiaraviglio? ¿Por qué es el deportista del año cuando muchos candidateaban a David Nalbandian, Juan Sebastián Verón, Adolfo Cambiaso o Magdalena Aicega?

Este adolescente de 19 años es una promesa que está gestando el atletismo nacional, y que ya se está haciendo realidad. Es la esperanza que puede devolverle al deporte argentino una medalla olímpica en los Juegos de Beijing 2008.

Para algunos desmemoriados, la última vez que el atletismo hizo resonar el Himno Nacional  en una Olimpíada fue de la mano de Delfo Cabrebra, que ganó la maratón en Londres 1948. En 2008, cuando hayan pasado sesenta años de este hecho, Chiaraviglio puede repetir la hazaña en la disciplina de salto con garrocha. ¿No son éstos méritos suficientes?

Le sobran capacidad y logros. Y no por nada, Vitaly Petrov lo apadrina. Para los que no lo saben, hubo una vez un garrochista que desafió la física y saltó 6.14 metros (miren hacia arriba y traten de imaginar esa altura), una marca que nunca más pudo ser alcanzada. Este hombre, llamado Sergei Bubka, que era entrenado por Pertrov, dijo que Germán está capacitado para ser su sucesor.

Nacido en Santa Fe, el 16 de abril de 1987, Chiaraviglio se consagró en 2006 Campeón Mundial Juvenil de la especialidad en China. Como si esto fuera poco, en desventaja  de edad, se enfrentó a los mayores en Grecia, en un torneo en el que representó al continente americano. Allí, con una marca de 5.70 metros (un centímetro menos que su récord) fue tercero y no se achicó ante los grandes.

En enero, no se tomará vacaciones y viajará a Italia a entrenarse junto a Petrov y Yelena Isynbayeba, campeona olímpica de salto con  garrocha y única mujer en la historia en  pasar los 5.00 metros. En 2007, se vienen los Juegos Panamericanos en Río de Janeiro y el Mundial en Osaka, Japón. Allí estará Germán para seguir demostrando porqué los periodistas los eligireon como ganador del Olimpia de oro.

Así como Chiaraviglio, hay incontables almas soñadoras que trabajan duro en el anonimato. La sobreexposición en los medios no es un requisito excluyente para ser el deportista del año. Germán es un atleta, no una estrella de la televisión. Y, aunque muchos no lo conozcan, empiecen a tenerlo en cuenta. Sus aspiraciones son tan altas como sus saltos y muy pronto posicionará al atletismo argentino en lo más alto de la elite mundial. 

       

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