El capitán del humilde Tahití está desempleado y busca trabajo

Deportes

Nicolás Vallar se codea con jugadores de la talla de Neymar y Pirlo en la Copa Confederaciones, pero en su país es un desempleado más que lucha para asegurar su futuro.

Nicolás Vallar tiene 29 años y está viviendo un verdadero sueño para cualquier jugador de fútbol en la Copa Confederaciones, el capitán de la humilde selección de Tahití se codea con estrellas de la talla de Neymar, Pirlo, pero en su país vive la dura realidad del desempleo y está en plena búsqueda laboral.

La selección campeona de Oceanía cuenta apenas con un jugador profesional, el delantero Marama Vahirua, aunque ahora está sin contrato con el Panthrakikos griego, el resto de los jugadores son amateur y ocho están desempleados, entre ellos el capitán, que en la caída por 6-1 ante Nigeria marcó el primer tanto del partido (en contra).

"Antes trabajaba para la organización del Mundial de playa que se jugará este año en Tahití. Me gustaría trabajar en deportes, pero si encuentro otro trabajo lo tomo seguro", reconoció el futbolista en una entrevista para la agencia DPA.

Con la mira puesta en el partido ante la poderosa España el jugado reconoció entre risas que el principal objetivo será "no recibir más de seis goles". Aunque luego se mostró ilusionado con poder dar el gran batacazo: "En fútbol todo puede pasar, aunque no estoy diciendo que vayamos a batir a España. Vamos a tratar de hacer las cosas lo mejor posible en defensa para no recibir muchos goles".

"España es el mejor equipo del mundo, con jugadores técnicamente muy dotados. Si tenemos una buena defensa podremos hacer un buen partido", analizó Vallar. Además ante la posibilidad de que La Furia vaya con un equipo suplente no le da tranquilidad para lograr el objetivo de no ser goleados: "No son diferentes, los otros jugadores también son muy, muy buenos. Jugar contra Iniesta y Xavi sería una gran oportunidad para nosotros, pero enfrentar a los demás, también".

"Si marcamos un gol ante España sería increíble. Espero anotar uno yo. Si sucede le diré al entrenador "sácame, ¡me vuelvo a Tahití!". Sería más increíble que el gol que anotamos contra Nigeria", concluyó un ilusionado Vallar que disfruta de la ilusión de compartir la cancha con los jugadores más caros del mundo, pero en su vuelta a Tahití regresará a la dura realidad del desempleo.

Dejá tu comentario