El día que un argentino le hizo un gol a Harry Kane: la vez que el Balón de Oro atajó en el Tottenham

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En 2014, por la UEFA Europa League, el delantero inglés debió ponerse el buzo de arquero tras la expulsión de Hugo Lloris. El argentino Jerónimo Barrales lo sufrió y le convirtió de tiro libre.

La consagración de Harry Kane como flamante ganador del Balón de Oro 2026 trajo al recuerdo una de las perlitas más insólitas, curiosas y recordadas de la historia reciente de las competiciones europeas, con un marcado toque argentino como protagonista.

El hecho se remonta al 23 de octubre de 2014, en un encuentro válido por la fase de grupos de la UEFA Europa League en el que el Tottenham Hotspur goleó por 5-1 al Asteras Tripolis de Grecia en Londres. Sin embargo, más allá de la superioridad del conjunto inglés, el partido quedó grabado a fuego por un desatado giro de guion sobre el final.

Cuando transcurrían 87 minutos de juego y el marcador estaba sentenciado, el arquero francés de los Spurs, Hugo Lloris, vio la tarjeta roja. Como el técnico del conjunto londinense ya había agotar las tres modificaciones permitidas, el equipo se quedó sin cambios reglamentarios para ingresar a un guardameta suplente.

La vez que Harry Kane se puso los guantes en Tottenham y un argentino le hizo un gol

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Ante la urgencia, fue el propio Harry Kane —quien ya venía de despacharse con un hat-trick en su cuenta personal esa misma noche— quien levantó la mano, se calzó el buzo verde de arquero y se paró bajo los tres palos para defender la valla del Tottenham en los instantes finales.

La aventura bajo el arco duró apenas dos minutos. A los 89', el delantero argentino Jerónimo Barrales se hizo cargo de un tiro libre frontal en favor del conjunto griego. El atacante ejecutó un remate potente que picó antes de llegar al arco y se le metió por debajo del cuerpo al improvisado arquero, firmando el descuento para el Asteras Tripolis.

Aquel insólito blooper no empañó la brillante actuación global del inglés, pero dejó para la posteridad una estadística insólita: el día en que el hoy mejor jugador del mundo debió atajar de urgencia y un argentino le marcó un tanto que solo sirvió para el recuerdo.

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