La histórica racha que puede romper Adam Bareiro en el Superclásico entre River y Boca
El delantero paraguayo llega al Monumental con la camiseta de Boca y la posibilidad de quebrar una racha histórica que no se puede romper desde 1997.
El Superclásico de esta tarde en el Monumental tiene todos los ingredientes para ser inolvidable, pero hay un dato estadístico que pone a Adam Bareiro bajo todos los reflectores. El atacante paraguayo, que hoy es una de las cartas principales en el ataque de Claudio Úbeda, tiene la oportunidad de terminar con una sequía que parece una verdadera maldición: la de la "ley del ex" de Boca a River, que ya lleva casi tres décadas vigente.
Para encontrar la última vez que un jugador con pasado en Núñez le gritó un gol a River con la camiseta de Boca, hay que retroceder hasta octubre de 1997. En aquella tarde, Julio César Toresani convirtió de penal en lo que fue victoria xeneize por 2-1 como visitante. Desde aquel grito del recordado volante, pasaron 28 años y siete futbolistas con pasado millonario (incluyendo nombres como Abel Balbo, Luciano Figueroa o el actual Marcelo Saracchi) que no pudieron cumplir con la inexorable norma no escrita del fútbol.
Curiosamente, la situación inversa es mucho más reciente y dolorosa para el mundo Boca. El último antecedente de un ex xeneize marcándole a su antiguo club fue Lucas Pratto, quien anotó tanto en la ida como en la vuelta de la histórica final de la Copa Libertadores 2018. Desde aquel entonces, la ley del ex ha quedado en un silencio absoluto que Bareiro buscará romper este domingo.
La explosión goleadora de Adam Bareiro en Boca
El presente del paraguayo invita a la ilusión del hincha xeneize. Su paso por River fue breve y con poca fortuna: disputó 16 encuentros y no pudo convertir ni un solo gol en 567 minutos de juego. Sin embargo, desde que se puso la camiseta de Boca, su efectividad cambió radicalmente. Bajo la conducción de Úbeda, Bareiro lleva apenas diez partidos y ya suma cinco goles y una asistencia, necesitando solamente 41 minutos para lograr en la Ribera lo que no pudo conseguir en todo su ciclo en Núñez.
Con este envión goleador y la confianza por las nubes tras el invicto que arrastra el equipo, el delantero paraguayo intentará que este domingo su nombre quede grabado en los libros de historia, cortando una racha que parece haberse congelado en el tiempo desde finales de los años noventa.
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