Procesan a dirigentes por el apriete a Pezzotta

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Se trata del jefe de seguridad del club y de dos de sus subalternos.

Télam
Por Télam

La Cámara del Crimen procesó al jefe de seguridad del club, Gabriel Riccio, junto a dos de sus subalternos, Néstor Morelli y Francisco Bierniak, y al oficial de la Policía Federal Matías Ponce por permitir el paso de barra bravas hasta el vestuario del árbitro Sergio Pezzota el día que River perdió ante Belgrano y terminó descendiendo.



El árbitro denunció que ese 26 de junio de 2011 los hinchas habían ingresado para increparlo y amenazarlo. Luego de avanzar en la investigación, la Justicia dispuso estas medidas.
El tribunal de alzada ratificó, además, los procesamientos de cuatro integrantes de “Los Borrachos del Tablón”: Alberto "Martín de Ramos" Araujo, Juan Carlos "Chimi" Leguizamón, Sergio "Ale de Bugde" Medina, y Flavio Raguzzi.



Según se confirmó este miércoles, los ocho quedaron procesados por el delito de "amenazas coactivas" y al borde del juicio oral, donde podrían ser condenados a penas de entre seis meses y dos años de prisión.



La Sala I de la Cámara consideró que los dirigentes coordinaron el embate hacia la terna arbitral” al liberar la zona de vestuarios, ya que "nada hicieron para impedir" el avance de los barras que se encontraban en esa zona.



En su apriete, los barras le reclamaron a Pezzotta: “Ponete las pilas que tenemos que ganar o no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen”.



Los jueces enfatizaron que las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a los tres dirigentes en distintos lugares de la zona de vestuarios charlando con Araujo y el resto de los barras sin impedir el avance del grupo.



La secuencia fílmica indica que Morelli junto a su colaborador (Bierniakowicz) fueron los encargados de habilitar el ingreso del grupo agresor al sector privado. Uno (Bierniakowicz) los detuvo frente a la puerta del hall central, haciéndolos volver sobre sus pasos para encontrarse con el otro (Morelli) frente a la puerta maratón, por la que en definitiva pudieron acceder, dice la resolución judicial.



El policía Ponce pese al conocimiento que debería tener sobre las restricciones que pesaban sobre el ingreso al anillo interno del estadio, se desentendió de la conducta que desplegaron los simpatizantes caracterizados que conocía.

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