¿Puede ir preso Jesús Owono por la muerte de Jesús de Miguel? Qué dice la ley española
El fallecimiento del delantero del CD Tenerife abrió un interrogante sobre las posibles consecuencias judiciales para el arquero del FC Andorra.
La muerte de Jesús de Miguel, tras el choque con el arquero Jesús Owono durante el partido entre CD Tenerife y FC Andorra, abrió un debate que excede las sanciones deportivas: ¿puede una acción ocurrida durante un encuentro de fútbol derivar en una causa penal?
El guardameta fue expulsado por el árbitro Manuel Ángel Pérez Hernández, quien describió en el acta que impactó “bruscamente con su pierna en alto sobre un adversario con uso de fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa”.
Sin embargo, la tarjeta roja no determina por sí misma una responsabilidad penal. Para que exista un delito, la Justicia debe analizar las circunstancias de la jugada, la conducta del futbolista y su relación con el fallecimiento.
Homicidio por imprudencia: ¿qué establece el Código Penal español?
Uno de los artículos que podría entrar en consideración es el 142 del Código Penal español, que contempla el homicidio por imprudencia. La legislación establece penas de uno a cuatro años de prisión para los casos de imprudencia grave, mientras que la modalidad menos grave contempla multas de entre tres y 18 meses.
No obstante, que una persona muera durante un partido no significa automáticamente que el futbolista involucrado haya cometido un delito.
El fútbol es un deporte de contacto en el que los jugadores aceptan determinados riesgos propios de la competencia. Esa circunstancia no significa que cualquier comportamiento esté permitido ni que las acciones que excedan los límites deportivos queden necesariamente fuera del alcance de la Justicia.
¿Qué debería investigar la Justicia sobre el choque?
Para determinar una eventual responsabilidad de Owono sería necesario reconstruir detalladamente el accidente. Entre los aspectos centrales aparecen:
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La mecánica del choque y los movimientos de ambos jugadores.
La intensidad y las características del impacto.
La posición de los futbolistas durante la disputa de la pelota.
Las circunstancias en las que el arquero abandonó su área.
Los informes médicos y la causa concreta del fallecimiento.
La relación causal entre el golpe y la muerte del delantero.
Las imágenes del encuentro y las pericias médicas podrían resultar fundamentales para establecer qué ocurrió y si existió una conducta penalmente relevante.
¿Por qué la expulsión no significa que Owono haya cometido un delito?
Otro punto importante es diferenciar una infracción deportiva de una conducta delictiva. La tarjeta roja sanciona una acción que incumple las reglas del fútbol, pero no constituye una condena judicial.
También existe una diferencia entre una imprudencia y una conducta intencional. El artículo 138 del Código Penal español regula el homicidio doloso, cuya modalidad básica contempla penas de entre diez y 15 años de prisión.
Para aplicar esa figura deberían acreditarse sus requisitos específicos. No alcanza con que una acción haya sido violenta ni con que haya terminado con un desenlace fatal. Por eso, tampoco puede deducirse una intención de matar a partir de la expulsión o de las imágenes del accidente.
Las posibles consecuencias deportivas y económicas
En paralelo a una eventual investigación judicial, Owono podría afrontar sanciones disciplinarias adicionales por parte de los organismos del fútbol español. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) deberá considerar el acta arbitral y las disposiciones de su Código Disciplinario para determinar si corresponde alguna medida.
Por otra parte, los artículos 109 del Código Penal y 1902 del Código Civil contemplan distintos supuestos vinculados con la reparación de daños y la responsabilidad extracontractual. La eventual intervención de seguros deportivos y las posibles obligaciones económicas dependerán de las circunstancias concretas y de lo que pueda determinarse legalmente.
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