Represión en la previa de Boca vs. Racing: hinchas con entrada afuera y balas de goma en la tribuna
Graves incidentes se registraron en los ingresos al Gigante de Arroyito y en las tribunas. La Policía avanzó a los palazos afuera, mientras que adentro volaron vallas y hubo disparos de gomas.
El cruce entre Boca Juniors y Racing Club por los cuartos de final de la Copa Argentina arrancó de la peor manera en el Estadio Gigante de Arroyito. Bastante antes de que la pelota comenzara a rodar, la violencia y los fallos en la organización transformaron las inmediaciones y el interior de la cancha de Rosario Central en un verdadero caos, dejando postales dramáticas con corridas, golpes y detonaciones.
El primer foco de conflicto se desató en los portones de ingreso. Sin previo aviso y con un importante remanente de espectadores esperando en las filas, las fuerzas de seguridad de la ciudad de Rosario tomaron la determinación de cerrar de manera intempestiva los accesos. Esta medida dejó a una marea de fanáticos con sus tickets correspondientes en la mano y sin la posibilidad de presenciar el partido. La impotencia derivó en empujones y reclamos que fueron neutralizados con violencia por la Policía, que cargó mediante efectivos de a pie y de la caballería a puro palazo limpio.
Represión en la previa de Boca vs. Racing: hinchas con entrada afuera y balas de goma en la tribuna
Lejos de circunscribirse a la vía pública, la tensión se trasladó al corazón de la popular de la Academia. Con el objetivo de delimitar un pulmón de separación respecto a la parcialidad de Boca, el operativo decidió clausurar los codos de la tribuna, lo que comprimió al público de Avellaneda y desató una ola de bronca colectiva.
En medio del descontento por las malas condiciones de ubicabilidad, un grupo de simpatizantes se enfrentó directamente contra el cordón policial. Durante los disturbios, varias vallas de contención fueron cedidas y terminaron cayendo hacia la bandeja inferior. La respuesta de las autoridades fue brutal: represión con balas de goma e intervenciones a la fuerza en plena tribuna, generando momentos de pánico entre la multitud que intentaba resguardarse.
A toda esta cadena de irregularidades se le sumó el malestar previo por el reparto de localidades dispuesto por la organización del torneo federal. Rompiendo con la histórica distribución equitativa de 50 y 50 para cada parcialidad, la dirigencia le otorgó aproximadamente 30.000 populares a la masa xeneize, mientras que el público de la Academia apenas dispuso de unas 21.000 ubicaciones, encendiendo una mecha que terminó de explotar en los molinetes.
Temas
Te puede interesar






Dejá tu comentario