Leandro Romagnoli, un ídolo que se despide campeón del título más esperado

Deportes

El Pipi volvió al Ciclón para dar una mano y se irá al Bahía de Brasil tas conseguir el objetivo más importante de la historia en el club de sus amores.

Leandro Romagnoli consiguió el gran objetivo de su carrera, finalmente el Pipi comandó al Ciclón de sus amores hasta la consagración en la Copa Libertadores de América, la primera en su historia. Así el enganche, que tiene firmado un contrato con el Bahía de Brasil, no podrá quedarse para disfrutar del título con sus compañeros pero podrá irse del club con el gran objetivo cumplido.

Hace algunas semanas ni el propio jugador podía creer lo que estaba a punto de anunciar, en conferencia de prensa y antes de disputar la serie por las semifinales de la Copa Libertadores el ídolo y símbolo de San Lorenzo explicó que tenía firmado un contrato con el equipo brasileño (del que se arrepentía públicamente) y apenas terminada la participación del equipo de Boedo en el torneo debía dejar el club.

"Tengo un contrato firmado y lo tengo que respetar. Después, ellos tomarán la determinación si me quieren o no
", explicó Romagnoli, quien reveló que a medida que fueron pasando los días se arrepintió de haber aceptado la propuesta.

"Tenía la cabeza en lo que se venía hablando, se acercaba la fecha y cuando firmé el precontrato pensé que era lo mejor pero después no sabía si quería irme o no", reconoció el Pipi que le adjudicó sus últimas flojas actuaciones y expulsiones a esta situación.

Pero ahora todo quedó atrás, el Pipi consiguió llevar al Ciclón hasta lo más alto del continente y consiguió "su" Mundial como explicó el propio jugador: "La Libertadores es lo que el pueblo azulgrana sueña desde que nació. Es como ganar la Champions, no sé... Yo lo pongo en igualdad con un Mundial: para nosotros es como ganar un Mundial".

Es que Romangoli es el corazón del equipo, con 33 años y más de 300 partidos con la camiseta azulgrana, el enganche fue el artífice de los dos únicos títulos internacionales del club: La Copa Mercosur en 2001 y la Copa Sudamericana en 2002 y ahora consiguió la mejor despedida.

Lo que es seguro es que la final de esta noche ante Nacional de Paraguay no será el último partido del Pipi con el Ciclón, después de celebrar el jugador deberá definir su situación y si finalmente continua su carrera en Brasil es un hecho que regresará, una vez más, al Ciclón para despedirse en el club de sus amores al que le dio el título más importante de su historia.

Dejá tu comentario