Cae la mayor víctima de la crisis: Echan al CEO de Merrill Lynch por un error de 3.000 millones

Economía

La crisis de la hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos provocó miles de despidos en las más importantes casas financieras de Nueva York. Sin embargo, el caso de Stanley O’Neal es diferente. Se trata del ex CEO de Merrill Lynch & Co, uno de los conglomerados más importantes del Olimpo financiero mundial. De esta manera, la crisis norteamericana suma, con el bueno de O’Neal, su víctima más importante.

De acuerdo con diferentes publicaciones económicas, la principal razón que llevó al directorio de Merrill a desplazar a O’Neal es que anticipó pérdidas por U$S 4500 millones, mientras que la cifra real de esa caída alcanzó los U$S 7600 millones, es decir, un 76% más.

Para otros analistas, sin embargo, este no es motivo suficiente. Después de todo, O’Neal es el responsable de haber aumentado las ganancias de Merrill y de haberla transformado en un gigante financiero internacional, desde que asumió su puesto en 2002. De hecho, es el primer hombre negro en alcanzar un puesto tan elevado en la City neoyorkina.

Los observadores más escépticos señalan otras circunstancias que empujaron la decisión del Directorio. En primer lugar, O’Neal tiene fama de ser reacio a compartir el poder. No tiene problemas en echar sin demasiadas explicaciones a quienes no considera aptos para el trabajo. Como ejemplo, en 2003, tras 6 meses en la silla de CEO (sigla de Chief Executive Oficer, es decir, el que manda mas), echó a dos ejecutivos top, entre ellos a su segundo, por diferencias de opinión. En los últimos años, dejó en el camino a muchos empleados senior.

Otro de los motivos es de larga data. O’Neal fue el encargado de una fuerte reestructuración en el gigante financiero, que se había vuelto “complaciente y flojo”, de acuerdo con el Financial Times. Esto incluyó 24 mil despidos, lo que sin duda generó (y genera) miradas duras y ciertas envidias. La mayoría de los consultados no dudan en calificarlo de “rudo y despiadado” con sus empleados.

Finalmente, O’Neal intentó una fusión con Wachovia Corp., una empresa rival. Incluso le ofreció la compra de Merrill, en apariencia una maniobra desesperada. Esto es mucho más significativo si se agrega que, en caso de concretarse la maniobra y dejar su puesto, O’Neal podría recibir U$S 200 millones, mucho más de lo que se lleva en este caso, en que es simplemente despedido.


 


Toda esta situación agrandó las oportunidades de muchos directores que querían que  O’Neal se fuera. Por consiguiente, el ejecutivo de 56 años negocia su salida, y se manejan tres nombres para sucederlo: Gregory Fleming, co presidente de Merrill, Robert McCann, jefe del área de corretaje de bolsa, y Lawrence Fink, actual jefe ejecutivo de BlackRock Inc.

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