Créditos hipotecarios UVA: fuertes diferencias entre bancos en las cuotas iniciales
Para una misma vivienda, el valor de arranque puede ir desde $820.000 hasta más de $1,5 millones, según la tasa que aplique cada entidad.
El relanzamiento de los préstamos hipotecarios ajustados por UVA volvió a poner en movimiento el mercado inmobiliario, pero también dejó en evidencia una fuerte disparidad entre entidades financieras que termina impactando de lleno en el bolsillo de quienes buscan comprar una vivienda. Hoy, para una misma propiedad, la diferencia entre una cuota inicial y otra puede ser abismal: desde valores cercanos a los $820.000 hasta cifras que superan ampliamente el millón y medio de pesos, según el banco elegido.
En un contexto donde la inflación muestra señales de moderación, pero el acceso al crédito todavía es selectivo, la tasa de interés pasó a ser el eje central de la decisión para los futuros propietarios. Esa variable no solo define cuánto se paga por mes, sino también el nivel de ingresos que exige cada entidad para aprobar el préstamo, lo que deja afuera a muchos interesados aun cuando la propiedad y el monto solicitado sean exactamente los mismos.
Un informe sobre la evolución de las cuotas, elaborado por el economista y docente de la Universidad Nacional de La Matanza (Unlam), Andrés Salinas, refleja con claridad estas diferencias. El estudio toma como ejemplo un inmueble valuado en u$s100.000, con un financiamiento del 75% a 20 años de plazo. Bajo esas condiciones, las cuotas mensuales pueden llegar a duplicarse entre el banco más barato y el más caro del sistema, marcando una brecha que resulta determinante al momento de elegir dónde pedir el crédito.
De acuerdo con ese relevamiento, el Banco Nación logró posicionarse a lo largo de esta nueva etapa de préstamos hipotecarios como la entidad con el costo financiero más bajo y, por lo tanto, con la cuota inicial más accesible del mercado. Esa ventaja lo dejó en un lugar de referencia para quienes priorizan pagar menos desde el arranque, aun sabiendo que se trata de créditos atados a la evolución de la UVA.
Salinas indicó que el Nación operó primero con una tasa del 4,5% y luego con una del 6%, siempre en créditos indexados por UVA. En enero de 2026, la cuota inicial para el ejemplo considerado se ubica en torno a los $820.000 mensuales.
“El banco con la tasa más baja genera una diferencia enorme en términos de cuota. En el Nación, para una propiedad de u$s100.000 financiada al 75% a 20 años, la cuota ronda los $820.000, mientras que en el banco más caro supera el $1.500.000”, explicó Salinas.
Un escalón por encima aparece el Banco Ciudad, que ofreció propuestas competitivas, aunque con un costo mayor al del Nación. En determinadas zonas de la Ciudad de Buenos Aires, la entidad logró ubicarse por debajo del promedio del sistema en materia de tasas. Aun así, para el mismo caso testigo, la cuota de arranque se movió alrededor de los $1,08 millones, con variaciones según el perfil del solicitante y la ubicación del inmueble a adquirir.
Más atrás se ubicó un conjunto de bancos que, si bien no encabezaron el ranking de las opciones más baratas, sí presentaron condiciones algo más favorables que el promedio general. En ese lote se destacaron entidades como BBVA, Banco del Sol y algunas alternativas digitales, entre ellas Brubank. Allí, las cuotas iniciales se ubicaron en una franja intermedia, de entre $1,20 y $1,25 millones mensuales, valores que siguen quedando bastante lejos de la propuesta del Banco Nación.
En el otro extremo del mapa quedaron los bancos privados con las tasas más elevadas, que concentraron las cuotas iniciales más altas del sistema. Estas entidades, con un costo financiero mayor, terminaron elevando significativamente el umbral de ingresos requerido para acceder al crédito, reduciendo así el universo de potenciales compradores.
Entre ellos se destacó Supervielle, que mostró una de las tasas más caras del mercado. En diciembre de 2025, la cuota inicial para el mismo crédito superó los $1,47 millones. Para quienes están evaluando dar el paso hacia la casa propia, la tasa se transformó en el primer gran filtro. Salinas sostuvo que la relación es directa: a mayor tasa, mayor cuota, y a mayor cuota, mayor ingreso exigido por el banco. Esa combinación explica por qué, aun con el regreso del crédito hipotecario, el acceso sigue siendo muy desigual y depende cada vez más de comparar en detalle qué ofrece cada entidad antes de firmar.
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