Cuidado James Bond: un nuevo deportivo suizo puede andar bajo el agua

Economía

James Bond se dirige hacia el agua, sonríe y, a medida que el Maseratti se sumerge, se va transformando en un submarino biplaza. Más de uno envidiaría tener semejante máquina, clásico de “La espía que me amó”. Pero ahora, con el nuevo auto sumergible sQuba, muchos se van a sacar las ganas.

El modelo será presentado en el Salón Automotor en Ginebra, y es el primer automóvil submarino sin contar vehículos militares. De acuerdo con Frank Rinderknecht, presidente de la empresa fabricanteRinspeed, “por 30 años imaginamos la posibilidad de un auto que se mueva como un pez en el agua, y ahora hemos hecho realidad ese sueño”.

El sQuba puede sumergirse hasta 10 metros de profundidad, y tiene tres motores: uno para su funcionamiento en tierra, y dos para el agua. El auto no tiene la cabina cerrada y presurizada como los submarinos, porque es muy riesgoso para sus ocupantes. Por lo tanto, para manejar el sQuba por abajo del agua hay que usar unos tanques de oxígeno integrados.

Cuando los integrantes de la cabina no están, el auto sube automáticamente a la superficie. La energía proviene de baterías de Litio, mientras que los motores acuáticos funcionan, precisamente, con agua.

Además, por si le faltara algo, es un deportivo muy fachero y no produce contaminación medioambiental de ningún tipo. El tapizado es resistente al agura y los lubricantes son biodegradables.

Súbase a uno, y sólo le va a faltar decir “Bond, James Bond”.

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