¿Cuánto cuestan y cómo se hacen los cursos de orientación vocacional?
La variedad de ofertas es amplia y minutouno.com comprobó que las tarifas van desde los $350 a los $3.000. Las universidades públicas ofrecen servicios gratuitos.
En general, en la orientación vocacional, se utiliza una amplia gama de pruebas, cada una de las cuales evalúa objetivos específicos.
Los test de aptitudes permiten predecir la ejecución futura en un área en la que un individuo aún no se ha formado. Si alguien puntúa en las diferentes aptitudes (es decir, tiene un determinado perfil) como los profesionales de un campo concreto, se puede suponer que será apropiado para ocupar determinado puesto de trabajo.
Las pruebas de inteligencia miden la capacidad global de un individuo para relacionarse con su entorno. Además, brinda una visión desglosada de algunas de las funciones más importantes como son: vocabulario, abstracción, síntesis, información, concentración, análisis, juicio, organización, atención y planeación.
Los test de actitudes e intereses permiten predecir los índices de satisfacción futura en una determinada actividad; aunque no pretenden predecir el éxito en una profesión concreta, pero sí ofrecer un marco que reduzca el abanico de posibilidades para el estudiante.
Sin embargo, los especialistas opinan que los tests solos no alcanzan para orientar a un adolescente en la elección de una carrera universitaria porque, dicen desde la consultora Armando Orientación Vocacional, "somos personas dentro de un contexto sociocultural y no podemos pensarnos por fuera de éste y concibiendo un entorno estable y estático".
Desde el Servicio de Orientación Educacional, Vocacional y Ocupacional ( Soevo) de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), su coordinadora, Elsa Montauri, indicó a minutouno.com que "desde hace tiempo, circula la fantasía de que los test son una herramienta que darán respuestas, pero éstas no llegan y hay que descubrirlas en el trabajo reflexivo acerca de gustos, intereses, proyectos y cómo estos se articulan".
María Inés García Ripa, coordinadora General de Tutorías del Departamento de Ingreso y Estudios Pre Universitarios de la UCA, destacó que la cuestión no es que la persona haga o no un test, sino en "cómo se trabaja esa información y en qué lugar darle a quién debe en definitiva tomar su decisión".
"Hay ciertas modalidades en las cuales la persona 'viene a que le digan qué estudiar' y el profesional asume esa demanda y le indica qué hacer. Otra modalidad, es aquella en la cual el profesional es quién acompaña y orienta el proceso personal de elección, respetando ese proceso y animando a que la persona aprenda a elegir", García Ripa.
Los tests, entonces, son un instrumento que puede colaborar en el diagnóstico pero por sí mismos no tienen ningún valor como resultado o indicador de carrera a elegir.
Distintos empresas, en este sentido, ofrecen una "orientación vocacional personalizada" basada en dos ejes: el esclarecimiento personal (el acceso a la propia identidad vocacional a través del conocimiento de uno mismo) y la información externa (aspectos concretos del mundo educativo y laboral).
Tal es el servicio que ofrecen las consultoras vocacionales privadas Desarrollarme.com; Armando Orientación Vocacional; y el Centro de Orientación Integral Pedro D’ Alfonso, entre otros. También distintas universidades como la UCA, la de Tres de Febrero, la de La Matanza y la UBA, por citar sólo algunas.
"Los servicios de orientación vocacional de las universidades nacionales, en general, son gratuitos y abiertos a la comunidad", resaltó Montauri. Además, estas casas de estudios suelen realizar charlas informativas sobre carreras y exposiciones para que los futuros universitarios conozcan todas las opciones de estudio disponible. En la Untref, se realizará una expo el 28 y 29 de septiembre.
En el proceso de orientación, las consultoras privadas y universidades presentan modalidades de trabajo específicas pero, en términos generales, el adolescente debe asistir entre 6 y 10 encuentros semanales de una hora, donde un psicólogo vocacional le asignará, entre sesión y sesión, distintas tareas como la elaboración de ciertos ejercicios, cuestionarios, tests y búsqueda de información. También se realizan actividades en grupos.
Otras consultoras también utilizan dinámicas, técnicas y juegos que favorecen la exploración de intereses, valores y aptitudes, y que promueven el diálogo y la conexión con la problemática.
Al finalizar este proceso, las consultoras le entregan al participante un informe vocacional que incluye, entre otras cosas, un análisis psicológico del perfil de personalidad; hallazgos y aprendizajes obtenidos durante la orientación; y las carreras analizadas y la finalmente elegida.
Mariana Leiva
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