Patear el tablero: vocación versus mandatos familiares
*Muchos padres aspiran a que sus hijos desarrollen alguna vocación artística. Sin embargo, cuando llega la adultez también son muchos los que prefieren que sus hijos “trabajen” y dejen de hacer dibujitos.
*Pese a eso, un gran número de adolescentes hace oídos sordos a los mandatos familiares y sigue su espíritu rebelde.
Muchos son los padres que estimulan a sus hijos mientras que transitan la infancia a que desarrollen alguna potencialidad artística. Sin embargo, cuando la juventud golpea la puerta de sus hijos y tienen que salir al mundo, son ellos mismos -los que años atrás profundizaron una vocación- los que muchas veces acuñan la frase “larga el pincel y ponete a laburar”. Pese a eso, muchos hicieron caso omiso a los mandatos y siguieron sus instintos.
Así, Gabriela terminó el Polimodal y entró a trabajar en un local ubicado en una zona de auge turístico en el cual ganaba bien pero no la satisfacía. “Laburaba 10 horas por día, ganaba buena plata pero me frustraba eso. Así que a los tres meses renuncié y me anoté en Bellas Artes”, describió Gabriela su experiencia laboral. Pero patear el tablero no fue gratuito.
“Mi viejo se enojó. No le gustó nada. Un día me agarró y me calculó en frente mío la cantidad de plata que iba a ganar y la capacidad de ahorro que iba a tener si trabajaba todo el año en el local. Me lo quiso vender como la mejor opción de vida”, manifestó Gabriela.
Para Suarez “si los padres expresan abiertamente su oposición a la elección de sus hijos es más sencillo para el chico responder y poder entablar una conversación. Por el contrario, si los padres disfrazan su postura poniéndola en una categoría de pedido los chicos van a sentirse angustiados por no querer lastimar a los padres y posiblemente terminen complaciéndolos para no desilusionarlos”.
Cuando la hemorragia artística impulsa a patear el tablero
Hay quienes no pueden acallar su vocación y no se imaginan cumpliendo horarios de oficina, usando una corbata y viviendo a todo ritmo de la mano del estrés.
Evelyn Sisi (22) es una de los tantos que no pudo apaciguar a su espíritu rebelde y optó por hacer oídos sordos y dedicarse a lo que su vocación le dictaba para hoy ser una floreciente artista.
“Creían que el arte para mi era un pasatiempo entonces me apoyaron. Pero cuando les dije que quería estudiar eso y vivir de eso me retiraron el apoyo. No creían en la pintura. Querían que estudie algo más real. De hecho me habían dado un departamento de la familia en desuso. Yo lo arreglé todo: luz, pintura… todo. Me gasté un montón de plata. Y apenas les conté mi decisión me lo pidieron de vuelta”, contó Evelyn.
Una vez que ya no se pudo contra la voz interior, sus padres tiraron la toalla y lo aceptaron. Sin embargo, la condición era que la carrera sea universitaria. Pero tampoco en eso coincidieron padres e hija. “La facultad era chata, no era el nivel que yo necesitaba. Aprendí mucho más yendo a cursos con reconocidos y experimentados artistas que en el tiempo en que estuve en la universidad. Pero eso costó el enojo de mis padres. Ahora soy independiente y vivo de lo que gano”, afirmó Evelyn.
Por su parte Antonella (23) buscó satisfacer sus deseos artísticos y al mismo tiempo conformar a sus padres : “Estudio Comunicación Social aunque cada vez me siento menos atraída. Pero es una carrera universitaria y es lo que me da seguridad y mi familia también. Por otro lado, estudio fotografía que es lo que realmente me gusta y quiero perfeccionarme”, contó esta estudiante de 24 horas que además trabaja gran parte del día para aportar a su casa.
Francisco (20) es otro que siguió su destino. Pero contrariamente a los demás, sus padres no se mostraron tan reticentes a su decisión: "Desde chico yo quise actuar y mis viejos me apoyaron. Cuando terminé el Polimodal me dijeron que buscara algo aparte como para aportar un poco a la economía familiar porque no me veían muy firme. Sin embargo, me fue bastante bien y no tuve que escuchar reproches ni nada. Pero cuando me agarra la época de escasez por ahí salta algún comentario", contó el incipiente actor y modelo publicitario.






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