Ahora el sueño de tener un isla propia se hizo realidad
Habitada desde tiempos de los vikingos, está al norte de Escocia, tiene 3,2 kilómetros cuadrados y cuesta casi cuatro millones de dólares. Está en venta.
Habitada desde tiempos de los vikingos -que aparecieron en la escena política europea con el saqueo del monasterio de Lindisfarne en el año 793 en el norte de Gran Bretaña- esta isla casi desierta de apenas 3,2 kilómetros cuadrados y que sólo tiene una oficina de correos y una cafetería.
Esta isla es la mayor y la única habitada del archipiélago Summer Isles, a la altura de las Tierras Altas (Highlands) escocesas.
Hasta la fecha, Tanera Mor pertenece a una familia que la compró en 1996, tras vender su granja en Inglaterra, y que ahora la pone a la venta, publica BAE.
"Tras muchos años felices de llamar hogar a Tanera, es hora de que otras personas tengan el privilegio de cuidar de este lugar increíble", comunicó oficialmente la hija de la familia, Lizzie Wilder, que actualmente gestiona la isla.
Aunque en los últimos tiempos se había rumoreado que los vecinos de tierra firme podrían hacerse cargo del territorio, el proyecto no prosperó y ahora la isla se ofrece al mejor postor en el mercado inmobiliario
"Esperamos que quienquiera que posea la isla, en el futuro mantenga tan buenas relaciones con la comunidad local como las que hemos disfrutado nosotros en estos 17 años", declaró la propietaria.
La venta es gestionada por la oficina en Inverness de la inmobiliaria CKD Galbraith, que la presenta como "un floreciente negocio turístico y una soberbia residencia familiar".
El vocero John Bound apuntó que "la oportunidad de poseer una isla escocesa surge raramente", considerando que la oferta suscitará mucho interés.
Aún más desolada estaba Skorpios en tiempos en que el magnate griego Aristóteles Onassis decidió adquirirla para instalar su residencia privada. La primera opción, Itaca, exponía el encanto histórico de su pasado homérico, pero Ari, como se lo conocía familiarmente, quería absoluta exclusividad y la isla contaba con una mínima población que volcó la elección en favor de su vecina.
Ekaterina Rybolovleva, la hija de 24 años del multimillonario ruso Dmitry Rybolovlev, propietario del Mónaco, el equipo de fútbol, la adquirió recientemente por 100 millones de libras (unos 117 millones de euros).
CÓMO COMPRAR LA ISLA ADECUADA
Toronto, Canadá, es la sede física del sitio web Private Islands Online, una de las más grandes agencias especializadas en la venta de islas privadas, con un catálogo de 550 islas en el mundo entero, y una veintena de transacciones al año.
"Tenemos todo tipo de clientes: actrices, princesas, pero también gente común y corriente. Recientemente vendimos una isla a un maestro de escuela por 250.000 dólares, una isla en Ontario con una pequeña casa", sorprende Chris Krolow, presidente ejecutivo de la agencia que creó hace 13 años.
Según él, una "isla de calidad" debe cumplir con tres criterios: un clima cálido, un entorno político estable y la posibilidad de comprar realmente el terreno, y no un simple derecho de utilización. "Las Bahamas, Belice o Panamá son lugares perfectos", estima.
Es decir, cuidado que intenten meter gato por liebre, o peñón por islote.
"Mucha gente que ha comprado islas frente a las costas de Honduras o Belice se olvida de que hay piratas en la zona, una humedad increíble, millones de mosquitos, serpientes y enfermedades como el dengue", advertía Farhad Vladi, presidente de la otra gran agencia especializada en islas, Vladi Private Island, con sede en Hamburgo, Alemania. Para él, América del Norte o Europa ofrecen "una situación política y sanitaria", mucho más estable.
Las islas griegas, con frecuencia bien equipadas y con un clima ideal, son las más buscadas por los clientes.
Según Nicolás Mugni, de la agencia "Dominios de Grecia", el mercado total está constituido por "60 a 70 islas, pero no en todas se puede construir", lo que limita el mercado a una "decena de bienes".
Su catálogo comienza a 3 millones de euros "por una isla donde se puede construir, pero situada en un lugar remoto", y hasta 45 millones de euros por una isla más grande, "más bien destinada a un desarrollo turístico".
Se trata de "un mercado pequeño, no hay muchos clientes potenciales", subraya Mugni, quien dice trabajar esencialmente con "hombres de negocios". La última transacción que realizó fue una isla por 5 millones de euros, en 2009.
Este año, un cliente francés está negociando la propiedad insular de un aristócrata griego, que los propios Beatles intentaron adquirir. Con una base de 18 millones de euros, hay espacio para regatear.
LA VERSIÓN ARGENTA
Menos sofisticado, más accesible geográfica y económicamente, la versión argentina ofrece el incomparable escenario del Delta del Paraná también ofrece la posibilidad de comprar una isla arbolada y con frutales en plena producción.
Un aviso online en un sitio comercial promociona una porción de tierra insular de 10 hectáreas con 800 metros de costa, ubicada en el río Carapachay y Canal Ortiz (esquina), ubicada a 20 minutos del Puerto de Frutos de Tigre. Sin precio a la vista, aunque apuntan que aceptan pesos y puede visitarse en días de semana, es la atracción local.
Otro anuncio remite a una isla de 2.600 metros cuadrados con construcción incluida en el típico estilo de la zona, sobre el río Espera. El plus de la cochera en el caso de edificaciones urbanas, está representado por la lancha incluida en el precio.
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