La charla de los tacheros puede ser una excelente publicidad

Economía

Los carteles de publicidad en colectivos y taxis dejaron de sorprender y se convirtieron ya en parte del paisaje urbano. Sin embargo, una agencia de publicidad londinense instrumentó un programa a través del cual utiliza a los verborrágicos conductores de taxis como agentes de marketing: ¿Cómo es esto?

Básicamente, la idea instrumentada como caso testigo por la agencia Taxi Promotions es que los taxistas londinenses le hablen a sus pasajeros de 888.com, uno de los portales de juegos y apuestas más populares de la Web en Gran Bretaña. ¿Así de simple? No tanto. Este caso puede empezar a aplicarse masivamente.

Hace muchos años que los gurúes del marketing estudian el mecanismo de los rumores, es decir, cómo funcionan en la sociedad los “bolazos” o trascendidos, a los que nadie puede atribuirle con certeza el origen. Según parece, los rumores tienen tres características fundamentales que desvelan a los responsables de las campañas publicitarias: En primer lugar, la velocidad. Curiosamente, el boca a boca se transmite con una rapidez apenas menor que el contenido de un mensaje transmitido a través de la prensa escrita. En segundo, el costo. Una campaña en base a rumores no demanda esas inversiones millonarias que incluyen segundos de publicidad en televisión, más la filmación del spot, más la radio…

Pero lo más interesante sin duda es la fijación. Un mensaje publicitario es percibido con desconfianza y liviandad, y es absolutamente probable que una persona no recuerde ni uno sólo de varios comerciales que vio en la tanda publicitaria. Pero a un mensaje que le llega a través de otra persona, es bastante improbable que lo olvide.

La campaña de los tacheros londinenses se vale de todo estos estudios. Según el Blog Salmón, unos diez taxistas recibieron un pago por  entablar una conversación con los pasajeros sobre póker y, si el pasajero se mostraba interesado, recomendarle 888.com y eventualmente, regalarle un cupón para que juegue.

Se trata de nuevas y cada vez más sofisticadas técnicas de marketing viral, que comentamos en minutouno.com. Hay quienes ya se quejan por sentirse invadidos. Si me van a pasar una tanda publicitaria, dicen, que me lleven gratis.


 


Así que, atenta la neurona: si el tachero empieza a hablarle de las bondades de un producto, levante la guardia.

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