La crisis del gas no se resuelve en el corto ni en el mediano plazo

Economía

* Desde la privatización, las inversiones en exploración fueron cero y las únicas inversiones en gasoductos fueron las que se destinaban a la exportación.


 


 


La demanda insatisfecha de gas es de 50 millones de metros cúbicos, mientras que las obras previstas por el Gobierno (como el Gasoducto del Norte en el cual se descubrieron las coimas de Skanska) transportarán apenas 8 millones de metros cúbicos.

Varios expertos en energía coincidieron en que la Argentina es un país excesivamente dependiente del gas, combustible que supone la mitad del balance energético argentino.

Esta proporción del 50% es muy superior a la que se observa en otros países, donde oscila entre el 40% de Gran Bretaña, el 35% de Italia, el 28% de México y el 8% de Brasil.


 


“El último gasoducto para el consumo interno se inauguró en la época de (el ex presidente Raúl) Alfonsín” sostiene Gustavo Callejas, ex secretario de energía y actual miembro del grupo MORENO (Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora.)

Durante toda la década del 90 “y sobre todo a partir de la privatización del Gas, la inversión es prácticamente cero en exploración” sostiene Callejas. Por supuesto, la exploración es la actividad de más alto  riesgo para una empresa. Algunos pozos pueden necesitar una inversión de US$ 100 millones y finalmente, no rendir como se esperaba. Por eso, las empresas, que operan con la lógica del mínimo riesgo y maximo rédito en el corto plazo, llevaron a la Argentina al actual estado de desabstecimiento: “En 1986 había 190 pozos de exploración, y actualmente, hay 25” grafica Callejas.

La espantosa aritmética  de las muertes de indigentes, marginados o como se los quiera llamar no es el único debate surgido con la repentina instalación del frío. La falta de gas, obliga a repensar qué se hizo en los últimos diez o quince años con el gas concedido a empresas privadas. Y lo más revelador, en este sentido, es observar cómo se distribuye.

Un estudio elaborado por la Consultora Equis sobre datos del INDEC explica que la falta de gas natuiral llega al  99.7% de los hogares de la Región NEA (Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones), En la Región NOA (Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán), la falta de gas llega al  41.2% y en la Región Pampeana (Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe) la cifra desciende al  28.7% . Es decir, la distribución del gas coincide en forma exactamente inversa con el poder adquisitivo de la población: Las regiones mas pobres, pagan mas caro el gas envasado (o utilizan otros combustibles como leña, carbón y estiércol de animales).

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