La inflación real sería el doble de lo que informa oficialmente el INDEC

Economía


  • Economistas privados cuestionan las mediciones del INDEC y calculan una inflación real promedio del 15%.
  • Para el Gobierno el índice de precios al consumidor creció cerca del 8%.

Un grupo de economistas privados cree que hay una brecha entre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la denominada “inflación real”, informa hoy el diario La Nación.

Mientras que el resultado del Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) indica que el IPC creció cerca del 8% en términos anualizados, los cálculos de los especialistas consultados por aquel matutino porteño se ubican en el 15 %.

La existencia de la brecha es en sí misma trascendente, ya que el IPC ha servido históricamente como elemento de referencia para establecer los contratos en la economía. No es lo mismo fijar salarios o cualquier otro tipo de convenio sobre una inflación del 8% que sobre el 15%.

En el primer semestre del año, el INDEC informó que el alza de precios fue del 3,9%. La consultora Finsoport se tomó el trabajo de estimar el IPC con un modelo econométrico propio y asegura que la inflación fue del 10,9% en el último año

En tanto, el banco Santander Río declaró en su último informe que si se aplicara la metodología utilizada hasta fines del 2006, el IPC del área metropolitana implicaría un salto de la tasa de inflación de no menos de 3,5% respecto del resultado reflejado por el INDEC.

Otros economistas como Rogelio Frigerio, Juan Sommer de Econométrica y el ex viceministro Juan José Llach creen que pueden utilizarse otras variables objetivas para determinar esta brecha: la diferencia entre el IPC del área metropolitana y el interior; la variación de los precios implícitos del PBI; la suba reflejada por la recaudación del impuesto al valor agregado (IVA), y la distinción entre el IPC y los índices de precios mayoristas y de construcción.

Cuando se mide el IPC tomando en cuenta el interior del país, según Econométrica, el valor anualizado es del 14,8%; si se considerara el promedio de los índices del interior y del Gran Buenos Aires, llega al 11%.

Rogelio Frigerio admitió que, más allá de los cambios metodológicos aplicados, "es difícil determinar el número real de la inflación porque hay una suba de precios reprimida, lo cual es negativo para el modelo porque genera apreciación cambiaria". Esto significa una menor competitividad para las exportaciones y mayor dificultad para el proceso de sustitución de importaciones promovido desde la devaluación del 2002.

Por su parte, el director del Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas de la Argentina (Cespa) de la Universidad de Buenos Aires, Héctor Schvarzer, sostuvo que, si hay alguna divergencia entre el índice oficial y la inflación real, es pequeña y poco relevante. "Estamos en una situación de cambio de precios inevitable con una inflación que está por encima del 10% anual, pero es la única manera de hacer una transición suave", opinó.

Con otro enfoque, Llach dijo que hay dos opciones para remediar el problema inflacionario en el corto plazo: "O política monetaria con metas de inflación, o una política fiscal menos expansiva y con claro aumento del superávit. La segunda alternativa es, de lejos, la mejor. Pero si no se hace ninguna de las dos entraremos en niveles de inflación cada vez más difíciles de manejar", advirtió.

En este sentido, la consultora Econviews de Miguel Kiguel explicó que el toqueteo de los datos del INDEC es uno de los factores que pueden influir en el ánimo de los ciudadanos en las próximas elecciones presidenciales.

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