Oh la la! Los míticos cabarets de Francia vuelven a ser negocio
* Los tradicionales cabarets parisinos dejaron de ser negocio desde los años 90 por su falta de adecuación a los nuevos tiempos.
* Capitales de riesgo invierten hoy en la remozada industria del portaligas y el champagne.
Basta de asociar caprichosamente a las bailarinas, las nudistas y los travestis con la desvergüenza y la frivolidad. Se trata, a no dudarlo, de una sólida inversión.
Jean-Philippe Cartier es parte de un grupo económico impulsor de Bobin'o, un cabaret que abrió el mes pasado en Montparnasse, el barrio de París frecuentado en otros tiempos por el fotógrafo Man Ray y el novelista Ernest Hemingway.
Bobin'o es el primer cabaret que abre en la capital francesa desde los años setenta, dentro de una nueva concepción de negocio en este tipo de espectáculos.
Según explica un informe del sitio de finanzas Bloomberg, estos centros del placer mundialmente conocidos, como el Lido y el Moulin Rouge, dieron una glamorosa fama a la ciudad, pero comenzaron a declinar en los años 90 porque los clientes rechazaban el anticuado estilo teatral y la comida de baja calidad.
Ahora, sociedades de capital de riesgo están comprando clubes, renovando los decorados y generando un nuevo tipo de producto de exportación para Francia: Las bailarinas topless.
"Abrir un club es claramente un riesgo, pero si funciona, es muy rentable'', dijo Cartier, de 31 años, administrador de un grupo económico que hizo fortuna con los estacionamientos y actualmente invirtió 12 millones de euros en el club.
Bobin'o ofrece una bizarra mezcla de arte fino y vulgar, con camareros bailarines, coristas enjoyadas y una versión gay de La bella durmiente de Tchaikovsky representada por un travesti gordo y una nudista rubia.
Pero esta experiencia no es la única. El grupo de capital de riesgo de Philippe Lhomme, con sede en Luxemburgo, compró en junio de 2005 el mítico Crazy Horse a los herederos de Alain Bernardin, el empresario que abrió el salón en 1951.
Lhomme dice que un marketing más eficaz de su línea de traseros mejorará los resultados del grupo. "Hoy la empresa no tiene margen suficiente para dar retorno satisfactorio'', dijo el empresario en el salón para los clientes más importantes, decorado de terciopelo rojo y lleno de recortes de viejos diarios. El show del Crazy Horse que se exhibe en Las Vegas está teniendo un gran éxito y es posible que lo presenten en Tokio.
El Lido, situado en los Campos Elíseos, perdió unos 6 millones de euros en el ejercicio que finalizó en agosto, con unas ventas de 35 millones de euros, según comentó el responsable ejecutivo Jean-Paul Fontan. Gracias al aumento de la publicidad y al menú creado por la empresa del chef Alain Ducasse, es posible que el icónico club deje de perder dinero el año que viene.
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