Para muchos, la humareda en la Ciudad fue un negocio perfecto
Mercado-libre
“El ingenio popular no descansa nunca”, dice un viejo comentario. Y razón no le falta.
De la misma manera que, cada vez que llueve, aparecen vendedores de paraguas callejeros, esta vez, los oportunistas se apura para que el negocio no se les haga humo.





Dejá tu comentario