¿Puede el agro poner en jaque a Moreno?

Economía

* ¿En qué consiste la negociación que llevan adelante los ruralistas y el Gobierno?
* ¿Puede salir algo bueno es todo esto?

En inglés existe una expresión, “One Track Mind” (pensamiento de una sola pista) para designar a las personas que están obsesionadas con alguna cosa (aunque se haga referencia casi siempre a las obsesiones sexuales). Ésta parece ser la actitud del Gobierno. Su pensamiento hipersimplificado se resume en una sola consigna: Que no se dispare el Índice de Precios al Consumidor.

En lo que respecta específicamente a la carne, hasta el momento, la política de precios impulsada por el irascible secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno consiste en imponer un precio máximo al kilo en pie en el Mercado de Liniers de $2.50. Con esto, garantiza que no suba el IPC. Pero esta condición terminante tiene una consecuencia nefasta para los productores ganaderos, porque es un precio mentiroso que no se puede sostener. TODO EL MUNDO SABE que se comercia a $3,10 o $3,50 según la calidad de la carne. La diferencia, obviamente, se comercia en negro, lo que dificulta las contabilidades y obliga a comercializar de manera no transparente. Como si fuera poco, los pequeños productores son siempre los más perjudicados, porque los que tienen mucha hacienda imponen su precio a los compradores, mientras que los que no tienen poder de negociación venden a lo que pueden, y para ellos ese valor engañoso de Moreno es el piso.

La propuesta que la gente del agro llevó el viernes a la negociación con el Jefe de Gabinete Alberto Fernandez y que éste se comprometió a analizar consiste básicamente en “transparentar” ese precio. Esto es, reconocer que se está pagando $3,10 el kilo en Liniers pero que eso NO AFECTE los precios en el mostrador. Con esto, se producen dos cosas importantes para el secretario de Comercio Interior: La primera es política: deberá reconocer, por una vez, que los topes de precio “mentirosos”  generan consecuencias drásticas y no son efectivos. La segunda es ideológica: Deberá dejar de mostrarse prepotente con los productores locales y mas firme con las grandes cadenas de comercialización de carne que fueron, en definitiva, las únicas que no redujeron sus ganancias este año para mantener relativamente estables los precios de la carne.


 


¿Cuál será el derortero del secretario de Comercio Interior en esta nueva encrucijada de las internas políticas? O hagamos la misma pregunta cambiando el enfoque. ¿Qué vericuetos deberá recorrer el Jefe de Gabinete para cumplir con el sector del agro sin obligar a Moreno a salir por la ventana?

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