¿Qué quiere decir “bizarro”?
* Es una palabra que se puso de moda en los últimos 10 años, luego de décadas de dormir en el fondo del diccionario.
* El uso que se le da, como sinónimo de “raro” poco tiene que ver con la lengua de Cervantes, aunque los hispanoparlantes de hoy en día tampoco tienen que ver con el autor del Quijote.
La semana pasada, en minutouno.com se publicó una nota que tenia como título “Crece la exportación bizarra”, en la que se hacía referencia a un rubro de exportaciones raras, que incluían desde descartes de plástico hasta alcohol metílico pasando por carrocerías para automóviles y gallos o gallinas sin trocear.
Lo que sucede con la palabra “Bizarro” es lo que en semántica se conoce como falso amigo o calco léxico: Se trata de una palabra de otros idiomas que se parece (en la escritura o en la pronunciación) a una palabra en la lengua materna del hablante, pero que tiene un significado diferente. En Wikipedia hay un artículo que sostiene que un ejemplo típico de un calco léxico “es la palabra portuguesa embaraçado, que significa ‘avergonzado’. Según una anécdota, el presidente de Portugal dijo en España: «¡Estoy embarazado...!»” y quedó francamente mal.
Así pensado, “bizarro” deriva su significado de la confusión con la palabras inglesa y francesa bizarre que significa "extraño" o "extravagante".
Sin embargo, hay algo más para contar. Minutouno.com conversó con Julia Zullo, Profesora de la cátedra de Sociolingüística, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, quién sostuvo que “hay pruebas de sobra para demostrar que el significado del término está en una fase de cambio, diga lo que diga la Real Academia de la Lengua” .
Zullo sostiene que hay toda una escuela de lingüistas y teóricos entre los que se encuentran Bajtín y Voloshinov, que sostienen que los significados no son estables y que cambian con el uso. “Los hablantes, los grupos sociales son los que "trabajan" sobre la materialidad de las lenguas determinando en definitiva algo vivo, en constante cambio, nunca en estados pacíficos, de manera que la lengua no es la gramática estática de las formas sino una dinámica permanente de uso.”
Para ejemplificar un poco mas, Zullo explica: “La palabra hambre tendrá un significado relativamente compartido por los hablantes de la Argentina, tendrá un sentido cada vez que se usa (si lo usa un chico pidiendo golosinas o un desocupado en una manifestación) y un valor social que no necesariamente es uniforme: el hambre para algunos es un mal de la humanidad, para otros es una cuestión urgente, para otros es una demanda a resolver para otros es una realidad orgánica de todos los días”.
Siguiendo esta idea, lo interesante es que el significado relativamente estable (que sería equiparable al del diccionario) se nutre de los otros dos, va siempre "atrasado" porque incorpora de a poco las "huellas" que los usos le van imprimiendo.
No obstante, se siguen recibiendo sugerencias.
Te puede interesar





Dejá tu comentario