¿Quién quiere ser socio de Bill Gates?

Economía

Retomamos ahora la reflexión que abrimos la semana pasada sobre inversión en activos financieros.



 


¿Saben que es lo fascinante de invertir en activos financieros? Que usted puede participar en emprendimientos que le parecen atractivos, con excelentes perspectivas, con ingresos relativamente predecibles, vía dividendos, rentas y con posibilidades de apreciación en el largo plazo. Pero ¿cuál es el problema si usted lo quisiera hacer por su cuenta? Que muchos emprendimientos requieren de una inversión muy grande y con una expertise en el tema que usted no posee. ¿Podría usted poner una empresa petrolera si tiene el dato o la expectativa de que el precio del petróleo se incrementará de u$s 10 a u$s 60, el barril como ocurrió entre el año 2004 y el 2006? ¿Sabe cuanto se incrementó la empresa petrolera Petrobras en dicho período? 100%!!!!! En el 2004 valía u$s 40.000 millones y pasó a valer u$s 80.000 millones en 2006. ¿Disponía de esa cifra en 2004 o la tendrá alguna vez? Difícilmente. Pero ¿podría haber participado de ese emprendimiento? Sí. ¿De que manera? Comprando acciones de Petrobras en el 2004 acorde a sus posibilidades de dinero. ¿No le parece fascinante? ¿No le parece fascinante entrar en el mismo negocio que hizo rico a Bill Gates?



Ahora ¿no le parece espectacular poder salir de un emprendimiento de un día para el otro si cambian las condiciones económicas? Usted puede vender una acción un día y al otro día obtener efectivo. Si su emprendimiento de la economía real no funciona y lo tiene que vender, ¿cuanto tarda en hacerse del efectivo? ¿3 meses? ¿Un año? ¿Dos años? ¿Y que pasa si nadie lo quiere? Se tiene que quedar con el mobiliario, en su caso la mercadería, despedir empleados, etc. Que dolor de cabeza, ¿no?



 


Muchos estarán pensando: “bueno, es verdad que puedo realizar mi inversión en cualquier momento, pero las acciones de las empresas tienen muchas fluctuaciones, y cada vez que yo veo la cotización puede estar un cierto porcentaje por encima o por debajo del precio de compra” Ahora piense conmigo. Si su emprendimiento de la economía real o negocio cotizara en bolsa, ¿no tendría la misma fluctuación? ¿Cree usted que porque su negocio no cotiza en bolsa, el valor de la empresa no va variando con el tiempo? ¿Qué pasa si cambian las perspectivas de su negocio para bien o para mal? ¿En el primer caso un comprador no estaría dispuesto a pagar más y en el segundo caso a pagar menos?



 


Ahora, como resumen de todo esto, me gustaría subrayar que la inversión en activos financieros, dista mucho de ser la cosa mas sencilla del mundo: Se trata de una tarea ardua, de paciencia, de mucha reflexión y de largo plazo. Pero si bien la inversión exitosa requiere mucho trabajo, provee su recompensa. Como dijo alguna vez el actor Gabriel Goity: “Laburá, laburá, laburá y un día todo vuelve. La clave está en no obsesionarse con la espera. En esta vida hay que operarse de dos cosas: de las amígdalas y de las expectativas”. …

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