Se podrían perder cosechas por la sequía

Economía

* Aunque los precios de los cereales aumentan, la falta de lluvias en la zona de Tandil se agrava día a día.
* Los productores rurales pidieron que se declare la emergencia agropecuaria para evitar un desastre.
* Se complica tambien la situación de los productores de leche.

La escasez de lluvias en las últimas semanas colocó a los productores agropecuarios de la zona de Tandil en una situación prácticamente de desastre, a causa de las pérdidas casi totales de los cultivos de esta época.

“Ya perdimos el 40 por ciento y lamentablemente, esto acá no termina”, describió Marcelo, un productor con campo en el sur del partido, cercano a Napaleofú, en diálogo con minutouno.com.



Por este motivo, le pedirán al Gobierno de la provincia de Buenos Aires que declare la “emergencia agropecuaria” en la zona, lo que les significará beneficios impositivos hasta tanto la situación mejore.

“También están bastante dañados los girasoles, que ya han hecho su ciclo. Y se complican las labores de pasturas de otoño, para tambos, y la ganadería", detallaron productores del sector, tras una reunión realizada ayer entre representantes de la Federación Agraria y la Sociedad Rural local, a la cual asistió minutouno.com.

Después de diversas campañas agrícolas en los que el clima, los precios internacionales, la tierra y la reconversión productiva cantaron “presente”, esta vez, la taba agrícola se dio vuelta y hay desesperanza en la zona. Si bien hubo algunas lluvias aisladas en la zona en las últimas semanas –la última del viernes pasado trajo solo 6 milímetros y la próxima está anunciada para el jueves--, nada alcanza para saciar la voracidad de la tierra, golpeada, poco a poco, por la falta de agua.

"Buena parte del maíz está perdido. Y por más que llueva en los próximos días, el girasol también está muy complicado y su cultivo no podrá recuperarse”, describió el titular de la Sociedad Rural local, Manuel Otero.

El escenario que se ve en las praderas serranas en las que todo debería ser verde en esta época, genera solo desesperanza: las mazorcas lucen resecas y ni siquiera son tentadoras para los pájaros. Al mismo tiempo, las sojas no cuentan con su verde intenso habitual ni su prestancia tan característica en los últimos años, y pocas cosas aparecen más tristes como un girasol sin fuerza, con su cabeza apuntando al piso y perdiendo sus semillas como dientes en mala boca.

También la leche se seca



El problema de la sequía no sólo afecta directamente los cultivos, sino que también desparrama su panorama complicado para las producciones ganaderas y lácteas. “Habrá problemas con las pasturas”, describió el dirigente. Y en la zona, la leche vendida en boca de tambo ya comenzó a disparar su precio en al menos un 10%.



“Estoy desesperado. Pasé de comprar -por vender bien mis quesos- de 2 mil a 3 mil litros de leche. Y cuando fui a pagar, me agarraron con este aumento que me sube los costos en 9 mil pesos. Cuanto más trabajo, más debo”, describió a minutouno.com Miguel, un quesero artesanal tandilense acostumbrado a pelearla, como buen productor.



Pero el fenómeno tandilense no es único, ya que en otros municipios cercanos, como en Necochea y San Cayetano, se pidió a la provincia la emergencia por problemas similares. Y si no se producen los benditos choques de masas de aire cálido y frío, la situación podría extenderse por todo el sur provincial. “El clima, más la presión impositiva que tenemos por parte del Estado nos lleva a preguntarnos cómo vamos a afrontar otra campaña de cosecha fina, y una de las alternativas es que nos corran los vencimientos”, afirmó el presidente de la Sociedad Rural de San Cayetano, Sergio Melgarejo.

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